La Alcaldía de Panamá informó que se acogerá a la decisión del Gobierno Nacional de levantar gradualmente la prohibición para la venta y consumo de bebidas alcohólicas, a partir de este viernes 8 de mayo.
Mediante un comunicado, el Municipio expresó que “desde que se impuso la Ley Seca, en medio de la pandemia por COVID-19 hasta este momento, se ha observado el aumento del comercio clandestino en distintas áreas del territorio nacional, dando lugar a la venta ilegal de licor y, por tanto, al aumento desmesurado de precios, la venta sin regulación y la pérdida del cobro de los impuestos correspondientes”.
Agrega que con la flexibilización de la medida adoptada por el Gobierno Nacional, se evita el aumento de la fabricación y comercialización de bebidas fermentadas y destiladas sin controles, tales como la “chicha” y el “Chirrisco”, que ponen en riesgo a las personas y el sistema de salud pública.
De acuerdo con la Alcaldía de Panamá, el Estado percibe alrededor de 125 millones de dólares anualmente por el pago de ITBMS e Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) por la venta legal de licor en el territorio nacional. Además, esta actividad económica genera cerca de 6 mil empleos directos y 45 mil indirectos.
Reiteran que la medida del Gobierno tiene un efecto de levantamiento parcial debido a que los ciudadanos, según su criterio y libertad personal, estarán limitados en la cantidad de licor que podrán comprar, al igual que en el sitio donde podrá consumirse.
“La Alcaldía de Panamá, como entidad autónoma, apegada a las leyes nacionales, reconoce la jerarquía que tienen los Decretos y decisiones del Órgano Ejecutivo sobre los Decretos Municipales”, destaca el comunicado.
Por su parte, la Asociación de Municipios de Panamá (Amupa) se pronunció rechazando el levantamiento de la ley y expresan su preocupación al asegurar que no es pertinente en estos momentos ya que hay otras prioridades en el país.
Diferentes Municipios a nivel nacional como Santiago en la provincia de Veraguas, Penonomé, La Pintada, Antón en Coclé; Arraiján y Chame en Panamá Oeste, Changuinola en Bocas del Toro y Pinogana en Darién han rechazado la reactivación y mantendrán la Ley Seca.
Cabe señalar que más temprano, el representante de San Francisco, Carlos Pérez Herrera dio a conocer que solicitará en el próximo Consejo Municipal de Panamá, prohibir la venta en establecimientos comerciales de bebidas con más de 35% de alcohol hasta el 14 de junio de 2020.