Son aproximadamente las 9:00 p.m. del 3 de noviembre de 1903, está reunido el Consejo Municipal de Panamá, presidido por Demetrio H. Brid, se redacta un acta que expresa la voluntad del pueblo para establecer un Gobierno independiente y se convoca a Cabildo Abierto para el 4 noviembre, en donde se proclamaría finalmente la separación de Panamá de Colombia y el nacimiento de la República.
El 28 de noviembre de 1821 cuando se declaró la independencia de Panamá de España, el istmo manifestó su deseo de unirse voluntariamente a lo que se conocía en aquel entonces como la Gran Colombia, con la intención de mantener una estabilidad sociopolítica luego de la independencia, pero con el deseo de ejercer autonomía sobre su territorio.
El objetivo de los istmeños era aprovechar su ubicación para convertirse en un referente del comercio internacional y solicitaron la ayuda de Colombia por temor a una reconquista por parte de España. Sin embargo, los colombianos no aceptaron las aspiraciones de los panameños para el libre comercio y vivieron en una constante inestabilidad política, razón por la que Panamá posteriormente trató de separarse, no se estaban respetando sus intereses.
Luego de que se celebrara el Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826, se disolviera la Gran Colombia y de que Panamá tuviera un división social inminente, hubo varios intentos de separación, entre los que destacan el de José Domingo Espinar de 1830, Juan Eligio Alzuru en 1831 y el de Tomás Herrera en 1840, los dos primeros no tuvieron éxito, el último se mantuvo por un año con la creación del “Estado del Istmo”, pero el mismo había sido gestado con miras a reintegrarse al Estado de Nueva Granada, del cual era parte Panamá luego de la ruptura de la Gran Colombia, y posteriormente así fue.
El sistema centralista se mantuvo hasta la llegada de Justo Arosemena con la propuesta del Estado Federal de Panamá; ya que alegaba que Panamá debía tener su propia administración por la característica natural de su posición geográfica. En 1855 se aprobó su creación y se consolidó el “Estado de Panamá” con altas y bajas a nivel político, pero duró hasta 1885 cuando regresó al sistema centralista como el “Departamento del Istmo”.
Durante esta etapa, Panamá no vio mucha mejoría en sus intenciones de autonomía y actividad comercial; ya que, Nueva Granada frustró sus planes de expansión que pretendía alcanzar con la ayuda de Inglaterra y firmó el Tratado Mallarino-Bidlack con Estados Unidos en 1846, el cual le garantizó su control sobre el Istmo, principalmente a cambio de una libertad de tránsito de navegación por Panamá.
Debido a este tratado, la presencia de los estadounidenses en Panamá aumentó y con otros factores determinantes como la Fiebre del Oro en California que tuvo a Panamá como centro de ruta, se provocó un choque cultural. Hay que destacar que lo que ocurría en California condujo a la construcción del Ferrocarril de Panamá, que representó nuevamente la llegada de trabajadores de diferentes partes del mundo, en principio todo esto mejoró la economía de un sector de la sociedad panameña, pero generó constantes luchas sociales y raciales.
La actividad económica benefició a un sector, pero otro quedó desamparado, todo esto aunado a la discriminación por parte de los estadounidenses, se registraron situaciones como el “Incidente de la Tajada de Sandía”.
La falta de cordura por parte de un “yankee”, como eran denominados, al no pagar un “real” por la proporción de sandía que había comido, desató una pelea.
En medio de este clima de irregularidades, Panamá fue perdiendo su dignidad como pueblo y estuvo sujeta a diferentes disputas, además la construcción del ferrocarril interoceánico en Estados Unidos, le restó importancia al istmo. Posteriormente debido a esta situación, nace el interés de construir un canal interoceánico y gracias a que Ferdinand de Lesseps había terminado con éxito la construcción del Canal de Suez fue el encargado de iniciar la obra, a pesar de que previamente se había intentado hacer un tratado con los Estados Unidos.
Para construir el canal se fundó la “Compañía Universal del Canal Interoceánico”, el proceso estuvo financiado por Francia y dirigido por Lesseps; sin embargo, este fracasó por diferentes aspectos como mal manejo del dinero y falta de un estudio de campo adecuado; ya que, las condiciones del territorio panameño no eran las mismas que las del Canal de Suez. Este fracaso volvió a crear inestabilidad en el Istmo puesto que muchas personas quedaron desempleadas. La obra debía salvarse, es por esta razón que se concedió una prórroga mediante la creación de la “Nueva Compañía del Canal Interoceánico”, pero ya no había confianza del pueblo francés.
En el año 1898, se producen las elecciones en Colombia y gana la terna conservadora, los liberales intentaron levantarse en armas contra ellos para impedirles que trasladaran el Ejército colombiano al Istmo; además el gobierno no atendía los problemas sociales e ignoraba el abuso de los jefes militares.
Esta marcada situación dio origen a lo que se conoce como “La Guerra de los Mil Días”, que tuvo dos partes principales; la primera, la derrota de los liberales en la “Batalla del Puente de Calidonia” y la segunda la que inicia con el protagonismo de Victoriano Lorenzo, un guerrillero coclesano que había sido contactado por Belisario Porras para el traslado de armas para la guerra civil en el Puente de Calidonia, él era un líder de los pueblos indígenas, no tenía una ideología política, pero ante las desigualdades, pensó que apoyar la causa liberal, los libraría del trato inadecuado por parte de los conservadores.
Al perder en la Batalla del Puente de Calidonia, las armas quedaron en el poder de Victoriano Lorenzo, quien para evitar la recuperación de las mismas a manos de los conservadores inició otra lucha armada en las montañas de Coclé, a la cual se unió Belisario Porras luego de haberse retirado a Costa Rica al perder en el puente de Calidonia. Victoriano Lorenzo obtenía triunfos sobre los conservadores quienes además perdían hombres como consecuencia de otro grupo guerrillero dirigido por el coronel Manuel Patiño.
Los conservadores estaban rindiéndose y Colombia no tuvo otra opción que acudir nuevamente al Tratado Mallarino-Bidlack para que Estados Unidos interviniera, es así que en 1902 se firma el Tratado de Paz de Wisconsin con el que los liberales debían entregar armas al Gobierno. Esto generó descontento en los seguidores de Victoriano Lorenzo porque los hechos le daban la espalda a las luchas que habían forjado en busca de evitar la explotación por los conservadores.
Posteriormente, los conservadores que habían sido derrotados por Lorenzo en el pasado, pidieron su detención y en un día lo declararon culpable y lo sentenciaron a muerte, el 15 de mayo de 1903 a las 5:00 p.m. fue fusilado.
La guerra tuvo diferente repercusiones a nivel político y económico, todo esto ocurría mientras se iba fortaleciendo la idea de la construcción de un canal por Panamá con el precedente del fracaso de la antigua compañía, pero con la posibilidad de que fuera la única fuente económica que le permitiera al Istmo salir de la crisis. Los accionistas de la Nueva Compañía del Canal Interoceánico decidieron que la venderían por 40 millones de dólares, pero Estados Unidos empezó a mostrar interés por una ruta alternativa por Nicaragua; sin embargo, Philippe Bunau-Varilla, de la compañía, argumentó que Nicaragua tenía desventajas en comparación con Panamá por ser una zona sísmica.
Finalmente el Gobierno estadounidense aceptó la idea y el 28 de junio de 1902 se aprobó la Ley “Spooner” con la que el Congreso autorizó al Presidente Roosevelt a comprar la compañía francesa por el monto de 40 millones de dólares. En enero de 1903 se firmó el Tratado Herrán-Hay entre Colombia y Estados Unidos para la construcción del Canal, pero tiempo después, el Gobierno colombiano mostró su rechazo al mismo, esto iba a representar un avance para el Istmo y Colombia lo impidió.
En ese momento ya Estados Unidos reconocía la importancia de construir un canal y su presidente, Theodore Roosevelt, estaba decidido de que sería por Panamá, aprovechó el Tratado Mallarino-Bidlack para pronunciarse frente al rechazo de Colombia y aseguró que Estados Unidos no intervendría en los asuntos políticos de los Estados de Colombia, pero sí aseguraría la protección de la ruta comercial a través del istmo.
Por su parte, el secretario de Estado de los Estados Unidos en referencia a lo anterior dijo así: “Si los revolucionarios se tomaran a Panamá y a Colón, los Estados Unidos los apoyarían al prohibirle a Colombia el desembarco de tropas para atacar el Istmo y perturbar el libre e ininterrumpido tránsito que el Gobierno de los Estados Unidos está obligado a mantener por el Tratado Mallarino-Bidlack”.
Mientras que los intereses de Estados Unidos aumentaban, el pueblo tenía el deseo de separación, mismo que empezó a visualizarse como una realidad, debido a la organización de un movimiento familiar de separación por parte de José Agustín Arango, Senador por el Departamento de Panamá.
En agosto de 1903, la Junta Revolucionaria, delegó a Manuel Amador Guerrero para que buscara el apoyo económico y militar de Estados Unidos para así concretar la separación; sin embargo, en ese momento no recibió el respaldo porque a pesar de que aquella nación tenía el interés de proteger el Istmo, no quería involucrarse en la organización del movimiento separatista.
En septiembre de 1903, Philippe Bunau-Varilla se interesó por el plan de la Junta Revolucionaria y posteriormente fue a reunirse con el presidente de Estados Unidos para persuadirlo y lograr su apoyo militar, pero este no se comprometió a nada. Sin embargo, Roosevelt se reunió con Amador Guerrero y le dijo que aunque el presidente no hubiese aceptado, al final los ayudaría.
A finales de octubre de 1903 se corrió el rumor de que el Batallón Tiradores de Colombia se dirigiría a Colón, lo que empezó a generar tensión, frente a esto aun sin tener confirmación, Bunau-Varilla le dijo a Amador Guerrero que un barco de guerra de Estados Unidos llegaría el 2 de noviembre.
El 2 de noviembre, el apoyo estadounidense llegó en horas de la noche, solo estaban firmes a la espera del mismo José Agustín Arango y Manuel Amador Guerrero, los otros se habían retirado por temor a que el buque no llegara. Mientras esto ocurría, el general Esteban Huertas del Batallón Colombia se estaba preparando también para enfrentar al Batallón Tiradores incluso sin el apoyo de Estados Unidos.
En la madrugada del 3 de noviembre llegó el Batallón Tiradores a Colón con 500 soldados colombianos bajo el mando del General Tovar; cuando estos intentaron desplazarse a Panamá, el superintendente del ferrocarril J.R. Shaler, quien apoyaba los intentos de separación, retiró vagones del ferrocarril y le dijo a Tovar que solo podría trasladarlo a él junto a su Estado Mayor, pero el Batallón debía esperar.
El general Tovar llegó a Panamá, fue al “Cuartel de Chiriquí”, dio un recorrido por la Gobernación y regresó al cuartel en donde fue arrestado por órdenes del general Esteban Huertas, en horas de la noche se reunió el Consejo Municipal de Panamá y de esta forma llegamos al inicio de este relato, se organizó rápidamente un Cabildo Abierto que tendría lugar el 4 de noviembre, en ese momento se constituyó un Gobierno de Facto en donde Demetrio H. Brid, fue el primer presidente de facto.
Frente a esto, el capitán del Vapor Nashville, buque estadounidense que había llegado a Colón, impidió el traslado de las tropas colombianas a Panamá lo que permitió que posteriormente, el 4 de noviembre, se escogiera una Junta Provisional de Gobierno, los miembros de la misma fueron José Agustín Arango, Federico Boyd y Tomás Arias, quienes firmaron el Acta de Separación que había sido redactada por Carlos A. Mendoza y Eusebio A. Morales.
La separación de Panamá de Colombia no fue un suceso inventado, fue una acumulación de hechos que se suscitaron desde la Independencia de España, nunca se permitió el cumplimiento del artículo 5 de aquella Acta de Independencia que decía: “El Istmo por medio de sus representantes formará los reglamentos económicos convenientes para su Gobierno interior”.
Panamá no fue libre económicamente, al contrario fue prisionera de los militares, el 3 de noviembre se separó Panamá de Colombia y aunque la historia demuestre que posteriormente siguió en búsqueda de su soberanía, nació una nueva República, la República de Panamá que hoy cumple 118 años.