El Ministerio Público inició una investigación luego de que un grupo delincuencial disparó contra unidades del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), que rescataban a migrantes víctimas de robo en la frontera de Panamá con Colombia.
Ortega detalló que a los migrantes les robaron sus teléfonos, prendas, y enseres que mantenían para el recorrido.
Según el director del Senafront, los oficiales le dieron la voz de alto a los hombres armados, sin embargo, ellos dispararon contra los agentes, por lo que las autoridades respondieron y dos de ellos terminaron sin vida.
Los oficiales detallaron a Ortega que también incautaron tres armas largas con calibre de diferentes municiones, así como tabletas inteligentes y 10 celulares que tenían los delincuentes en su poder.
Tras este hecho, personal de la Fiscalía de Darién se desplaza a Canaán Membrillo (frontera Panamá - Colombia), donde ocurrieron los sucesos.
Se conoció que todos los migrantes se mantienen a salvo.




