La avispa Lissocampsomeris bribri, una especie descubierta en noviembre de 1994 en el Jardín Botánico Summit, fue incorporada este mes de abril a la colección de entomología del Museo de Invertebrados de la Universidad de Panamá (MIUP).
La muestra fue donada originalmente por el investigador Yostin Añino Ramos, profesor del Departamento de Fisiología y Comportamiento Animal de la alta casa de estudios.
Importancia científica y ecológica
Este insecto pertenece a la familia Scoliidae, conocidas popularmente como avispas gigantes o avispas mamut. La descripción formal del hallazgo fue publicada recientemente en la revista científica Neotropical Biology and Conservation por la investigadora Ramírez-Guillén y sus colaboradores, un hito que eleva a 72 el número de especies de esta familia registradas en el continente americano.
Las avispas Scoliidae cumplen un rol ecológico fundamental: actúan como parasitoides de larvas de escarabajos (es decir, depositan sus huevos en ellas), lo que contribuye al control natural de las poblaciones de estos coleópteros.
Los autores del estudio destacaron que la fauna de esta familia de avispas en América Central y del Sur aún requiere una profunda revisión taxonómica. Asimismo, señalaron que este tipo de descubrimientos demuestra la vasta biodiversidad que todavía queda por explorar en las selvas húmedas de la región.




