Un grupo de migrantes africanos fue recientemente descubierto en un campamento clandestino en la comunidad Dos Bocas, comarca Emberá, en Panamá. Este campamento, operado por coyotes, sirve como un punto de tránsito obligatorio para migrantes, quienes son explotados por redes ilícitas que lucran con su sufrimiento.
El Director del Servicio Nacional de Fronteras, el Ministerio Público y el Ministerio de Ambiente han señalado que el único paso legal para el tránsito de migrantes es el de Río Cañas Blancas. El subcomisionado de operaciones de SENAFRONT, Héctor de Seda, explicó que la operación actual busca controlar la zona del Darién y la comarca Emberá. Las autoridades han desmantelado un campamento con 25 estructuras y están en proceso de tomar el campamento de Dos Bocas, con más de 57 estructuras.
Desde agosto de 2022, el casique local permitió el comercio ilícito en el campamento. Sin embargo, una reciente reunión con el Ministerio de Gobierno cuestionó la legalidad de estas resoluciones, destacando que ninguna autoridad puede estar por encima de la Constitución.




