La Cámara Panameña de Desarrollo Social (CAPADESO) presentó recientemente el estudio “El rol de las fundaciones familiares y corporativas en la transformación social de Panamá”, que ofrece una radiografía del sector filantrópico en el país.
El encuentro se centró en temas clave como inversiones con propósito, planificación financiera para la perpetuidad y la integración de nuevas generaciones para preservar y fortalecer los legados sociales.
“En el estudio se reveló que en 2024, se reportaron donaciones por más de 24 millones de dólares, con un 97 % de las fundaciones indicando que enfocan sus esfuerzos en el sector educativo. Este dato confirma que la educación continúa siendo vista como el principal vehículo de desarrollo en Panamá”, afirmó Camila de Vengoechea, presidenta de CAPADESO, durante sus palabras de apertura.
El informe también planteó que el 42 % de las fundaciones invierte en formación de sus directivos, sostiene estructuras de gobernanza bien definidas y muestra un creciente interés en la planificación estratégica y la medición de impacto. A pesar de estos avances, se identifican oportunidades para fortalecer la colaboración, mejorar la transparencia y explorar métodos innovadores de donación que aceleren el desarrollo comunitario.
Uno de los puntos altos de la jornada fue la intervención de Kai Grunauer-Brachetti, Director Ejecutivo de UBS para América Latina en Impacto Social y Filantropía. “Estamos entrando en la mayor transferencia de riqueza en la historia de la humanidad: Se espera que en los próximos 20 años, 53 billones de dólares pasarán de los baby boomers a las nuevas generaciones”, explicó.
Como uno de los mayores gestores de patrimonio global, UBS ha creado unidades especializadas en asesoría filantrópica. “Nosotros vemos esto como parte de un servicio completo de gestión patrimonial. Cada vez más familias buscan que su legado económico también deje una huella social”, dijo Grunauer-Brachetti.
La jornada contó además con la participación de los expositores internacionales Manuela Jiménez, de Latimpacto, y Alejandro Hollan, de VIWALA, quienes abordaron el continuo de capital y cómo las inversiones de impacto pueden fortalecer modelos de negocio que integran criterios sociales.
Otro hallazgo del estudio indicó que el 65 % de las fundaciones opera bajo el principio de continuidad familiar. Este aspecto se abordó con la intervención de Luciana Salazar, de Shared Legacy Advisor, quien facilitó un espacio de reflexión para trazar hojas de ruta que integren a las nuevas generaciones y fortalezcan el sentido de pertenencia dentro de las familias y empresas vinculadas a la filantropía.
El cierre de la conferencia estuvo a cargo del autor y activista humanitario estadounidense Dan Pallotta, quien instó a repensar los paradigmas del sector sin fines de lucro. “El impacto a gran escala requiere estructuras a gran escala”, apuntó. Su mensaje fue claro: invertir en talento, aceptar instrumentos financieros como la deuda estratégica, y liberar al sector de las limitaciones que no se aplican a otras industrias. Todo con una visión ética y con un enfoque en resultados.
Con estas iniciativas, CAPADESO reafirma su papel como un punto de encuentro clave para donantes y organizaciones sin fines de lucro, donde pueden aprender entre pares, acceder a buenas prácticas globales y fortalecer juntos un ecosistema más estratégico y colaborativo. “No es solo dar, es dar con propósito. Y eso cambia todo”, concluyó de Vengoechea.