Panamá participará de una reunión de alto nivel que se llevará a cabo este miércoles 11 de agosto entre diez países, con el objetivo de encontrar respuestas urgentes a la migración irregular.
“Compartimos la responsabilidad de garantizar el paso seguro y el trato digno a los miles de hombres, mujeres y niños que recorren este difícil camino”, precisó la ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Erika Mouynes.
Se abordarán los mecanismos para facilitar el intercambio de información entre países, el control de los flujos de migración, el derecho a la libertad de movimiento y circulación, y la protección de la vida y el patrimonio de los migrantes.
Colombia y Panamá tienen la única frontera de todo el continente que no está unida por carretera o una vía transitable. Les separa una frondosa selva peligrosa por la fauna, las inclemencias climáticas y, sobre todo, por quienes se aprovechan de ella.
Las cifras de los que pasan por allí varían según las autoridades panameñas o colombianas, pero coinciden en que este año se han disparado.



