La llegada del verano es sinónimo de sol, playa y arena. En un ambiente donde las altas temperaturas predominan y el calor se vuelve muy sofocante, a muchas personas se les antoja comer algo que refresque su cuerpo.
El sabor amargo que vienen de las verduras o los cereales tostados, tienen efecto relajante y refrescante. Las verduras como tomates, pimientos y berenjenas, son aconsejadas en personas que consumen muchas proteínas animales; como embutidos.
Otros alimentos importantes en esta época, son las frutas (ricas en vitamina c), que tienen una cantidad importante de azúcar de rápida asimilación, con el propósito de refrescar. También es importante el consumo de frutas como la sandía o el melón por su alto porcentaje de agua, ayudando a la hidratación.
FUENTE: Luis Diaz Govea




