Existen variedades que se obtienen de plantas, animales, minerales o a través de procesos sintéticos.

Luis Diaz Govea

Los aditivos alimentarios (sustancia que no posee valor nutritivo, se agrega intencionalmente a los alimentos y bebidas en cantidades mínimas con el objetivo de modificar sus caracteres, mejorando su proceso de elaboración o conservación.), ayudan a ofrecer distintas ventajas a los consumidores y son seguras para el organismo.

En los alimentos, ayudan a mantener su frescura, sabor, textura y aspecto, desde su preparación hasta el momento en que se ingieren. Es por ello, que se conservan en buenas condiciones a lo largo de toda la cadena de producción, exhibición y venta al público.

Publicidad

Combined Shape Created with Sketch.

Muchas personas creen que los aditivos alimentarios son peligrosos, pero los más dañinos son las toxinas naturales de los alimentos, así como la comida descompuesta.

El Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA, por sus siglas en inglés), es el organismo internacional encargado de realizar los estudios pertinentes sobre los aditivos alimentarios para confirmar que son comestibles para el ser humano.

Existen variedades que se obtienen de plantas, animales, minerales o a través de procesos sintéticos.

Aditivos como el ácido ascórbico, que ayuda a prevenir la proliferación microbiana, son necesarios para mantener las cualidades naturales y frescura de los alimentos.

Publicidad