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Lo que pasa luego de enterarte que estás embarazada

Hoy me siento contenta de saludarlas, luego de compartir con ustedes la grata noticia de mi embarazo, tras cinco años de lucha por mi condición de ovarios poliquísticos; en esta oportunidad decidí escribirles sobre cómo es que me di cuenta y los síntomas que vinieron luego del resultado positivo.

El día que mi esposo y yo decidimos que ya era momento de hacerme la prueba de embarazo, fue increíble, difícil de describir con palabras el momento en que abrí el correo electrónico con los resultados que me habían enviado del laboratorio, como a las dos horas después; les confieso que sentí miedo, ya era considerable el retraso pero aun así estaba como insegura, con muchas dudas. Cuando leí POSITIVO, sólo se lo mostré a mi esposo que estaba manejando en ese momento, miré al cielo y dije, Dios mío gracias... y solté el llanto, lloraba de felicidad porque no podía creer lo que estaba leyendo, mi esposo, asombrado, comenzó a llorar, cuando llegamos a casa nos abrazamos e inmediatamente reaccionamos y dijimos: Tenemos que llamar al doctor (Juan Carlos Vega Malek) y así sabremos qué debemos hacer.

Así fue, lo más increíble es que el doctor me dijo que debía esperar dos semanas para poder realizarme el primer ultrasonido, esas dos semanas para mi fueron eternas, pero eso sí, me cuidé muchísimo, ya dejé de hacer los oficios de mi casa que tanto me gustan, nada de eso para evitar riesgos; desde ese momento me dije: Dios mío esto es un milagro y debo cuidarlo más que mi vida misma, recuerdo que semanas después inició la Semana Santa, fuimos a la Iglesia y allí tuve un diálogo íntimo con Dios, pude pedirle perdón por todas las veces en que me desesperaba y pensaba de forma negativa, incluso cometí el error de preguntarme ¿Por qué a mí?, en realidad, les digo, ese es el peor error que podemos cometer, pero somos humanos, con errores y muchos defectos, muchas veces no aceptamos que las cosas no se nos den como a las demás, pero en realidad todo, absolutamente todo lo que anhelamos en nuestra vida, se concreta y se hace realidad en el tiempo que Dios cree oportuno, me costó mucho tiempo entender esto pero ahora lo sé y le agradezco a Dios por esta lección que me ha dado.

Pasaron esas dos semanas y fuimos al doctor, les cuento que fui muy ansiosa, lo que quería era verlo, ver a ese porotico o porotica que está creciendo de mi vientre y que el doctor nos confirmara; ese momento que tenemos plasmado en fotos y videos es algo que jamás olvidaré y las mamás que me están leyendo lo saben de más. Escuchar los latidos de algo tan chiquitito es un verdadero milagro, en ese momento tenía casi dos meses de embarazo. Luego tuve que hacerme unos análisis de todo tipo, gracias a Dios todo salió bien y el lunes pasado me hicieron la ecografía especial que analiza todos los órganos del bebé y determina qué riesgo existe de Síndrome de Down, hasta el momento, gracias al Señor todo marcha bien, ya mi pancita está creciendo y tengo más de tres meses de gestación.

Un poco antes de enterarnos, estuve como dos semanas con gases estomacales, lo que me parecía extraño porque normalmente eso sólo me daba cuando almorzaba tarde o algo así, pero sin imaginar que es uno de los síntomas del inicio del embarazo. Gracias a Dios no me ha dado algo más, nada de náuseas, mareos, sólo pidiéndole al Señor con fuerza para que todo este proceso tenga un final feliz, poder darle la bienvenida a ese angelito (a) que llevo en mi vientre y que ha cambiado mi vida por completo.

A mediados de este mes de mayo me corresponde mi otra cita, les cuento si este mes el doctor logra ver el sexo de mi bebé y si es así, se los contaré en la semana siguiente, además de cómo va todo y cómo me he sentido.

Ahora bien, quisiera hacer un paréntesis y dedicarlo a todas las mujeres que sufren de ovarios poliquísticos. Antes no lo entendía pero ahora, por la experiencia que estoy teniendo se los digo, aun no sé si fue la medicina natural que me preparó un naturista que me ayudó a quedar en estado, eso sólo lo sabe Dios; lo cierto es que cometemos un grave error cuando por ejemplo nos estamos sometiendo a un tratamiento y en ese proceso nos llenamos de estrés, cuando vamos a tener intimidad con nuestra pareja debe ser sin pensar en las posibilidades o no, porque algo pasa en nuestro cerebro que se conecta con la parte fértil de nuestro cuerpo, e inmediatamente nos afecta, porque vemos que mes a mes no logramos nuestro mayor anhelo, un embarazo.

No soy doctora ni psicóloga, pero puedo asegurarles que gran parte del remedio está en nuestras manos, si dejamos de lado el estrés, el pesimismo, la depresión y dejamos todo en manos de Dios, el milagro llegará cuando menos lo esperan, tal y como me pasó. No hay duda de que la FE mueve montañas, y también debemos ayudarnos nosotras mismas y poner de nuestra parte. En verdad les deseo a todas las mujeres que me han estado escribiendo por su condición de ovarios poliquísticos, que el milagro de la vida les llegue, para que se sientan las mujeres más afortunadas del planeta, muchas gracias también a todas por leerme y estar atenta a mi testimonio. Un abrazo y como siempre les digo, ¡Que Dios me las bendiga!.

PERFIL

Marilyn Cejas de Miranda

Obtuvo la licenciatura en Comunicación Social - Mención Audiovisual, en la Universidad Católica Santa Rosa-Venezuela en el 2007; un año después estudió Locución en la Universidad Central de Venezuela. Simultáneamente con su carrera, cursó estudios de Actuación de Teatro y Tv, graduándose en la Casa del Artista-Venezuela. Ha realizado cursos de Oratoria, RSE, redacción, presentación de Tv, entre otros.

Decidió emprender este proyecto debido a un diagnóstico de ovarios poliquísticos y a su lucha para lograr un embarazo. Le apasiona escribir y cree fielmente es que ésta es una forma de ayudar, aunque sea un poco, a las mujeres que desean convertirse en madres.