Una universidad de Miami busca a mujeres y hombres agobiados, ansiosos o deprimidos a causa de las responsabilidades añadidas que tienen como padres de hijos menores en la pandemia

EFE

Ana Mengotti

Miami, 8 ago (EFE).- Miami, 7 ago (EFE).- Una universidad de Miami busca a mujeres y hombres agobiados, ansiosos o deprimidos a causa de las responsabilidades añadidas que tienen como padres de hijos menores en la pandemia, para probar una terapia para este mal de muchos.

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Hoy sábado finaliza el plazo de inscripción para los últimos padres que quieran participar en el estudio dirigido por la profesora de psicología de la Universidad de Miami (UM) Jill Ehrenreich-May como parte de un programa llamado Co-PARENT.

Co-PARENT parte del reconocimiento de que muchos padres están afrontando desde hace meses el reto de ayudar a sus hijos en la enseñanza virtual, la falta de ayuda para atenderlos, las tareas domésticas y el trabajo desde casa, además de penalidades económicas y laborales por la pandemia.

Una carga capaz de desequilibrar a cualquiera.

Niza Tonarely, una de las investigadoras de Co-PARENT, explicó a Efe que en total van a participar en el estudio 48 madres y padres residentes en Florida y con hijos de edades entre 6 y 13 años, pero lo que se busca es que los resultados puedan beneficiar a un número amplio de personas.

Los candidatos deben contestar un cuestionario sobre cómo sobrellevan las emociones y los desafíos de ser padres durante la pandemia y, si son elegidos, reciben un mínimo de cuatro sesiones virtuales de 90 minutos de una terapia cognitivo-conductual que se realiza en grupo tanto en español como en inglés.

Los científicos del proyecto evalúan después de cada sesión los efectos de la terapia con nuevos cuestionarios a los participantes.

TERAPIA PARA LA PANDEMIA

A preguntas de Efe Tonarely señala que entre los participantes hay una amplia proporción de participantes mujeres y la razón es porque tienen más predisposición a ser "cuidadoras".

Desde mediados de mayo se han ido seleccionando participantes y algunos ya se han sometido a la terapia.

Es el caso de Heather Harris, cuyo tercer hijo nació después de haber entrado en la cuarentena por el nuevo coronavirus, de acuerdo con una información de UM.

Cuando volvió a casa del hospital, su esposo y ella se encontraron con que, además de cuidar del recién nacido, debían enseñar a sus otros dos hijos, de 4 y 6 años, a navegar por internet para participar en las clases virtuales de su escuela y a ayudarles a realizar sus tareas escolares.

Afortunadamente ella estaba de baja maternal y su esposo había pedido un tiempo libre en su trabajo, pero ambos sufrieron el peso de las responsabilidades, además de la ansiedad causada por la pandemia y medidas como el distanciamiento social.

EL MIEDO A NO PODER CON TODO

"Aunque pensé que iba a poder con todo, ha habido muchas cosas de esta pandemia que no sabía que me iba a encontrar", dice Harris, quien confiesa que no estaba preparada para lidiar con sentimientos como "culpabilidad, tristeza, miedo e incapacidad" a la hora de juzgarse como madre.

Normalmente, según Ehrenreich-May, se tarda mucho más en seleccionar a los participantes en un estudio como éste, pero el proyecto recibió una donación para generar una respuesta temprana.

El problema lo amerita pues el comienzo del nuevo curso escolar está a la vuelta de la esquina y la pandemia aun causa estragos en Florida, que es el estado con más casos de COVID-19 después de California.

Desde el 1 de marzo ha habido más de 518.000 contagiados y casi 8.000 fallecidos por COVID-19 en Florida.

Según un sondeo del American Enterprise Institute, la mitad de los padres con hijos menores de niños afirman haberse visto sobrepasados o llorado de estrés y frustración recientemente y un 44 % dijo sentirse deprimido mas de una vez a la semana.

Los niños también se resienten de una situación que ha cambiado todas las rutinas y trastocado todas las actividades, dice Tonarely.

Uno de los objetivos de esta terapia creada por Ehrenreich-May Niza Tonarely, Rinatte Gruen y Elizabeth Halliday es precisamente ayudar a los padres a no transferir a sus hijos sus miedos y frustraciones.

En el caso de Harris, la terapia le ha servido, entre otras cosas, para reaccionar de otra manera al hecho de que su hijo no pueda estar sentado más de 45 minutos delante de la computadora.

LOS QUE CUIDAN DEBEN CUIDARSE

"Todavía no conocemos el impacto completo de la pandemia en la salud mental de la gente", dice la psicóloga Ehrenreich-May.

Proyectos como éste tratan de evitar un empeoramiento de los efectos de la pandemia en la salud mental de los padres y esperamos que "de rebote" mejore la de sus hijos.

El equipo de UM se ha asociado con la Universidad de Calgary (Canadá) para ofrecer un programa similar a Co-PARENT en ese país.

La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) recomienda a los padres y madres que mientras la COVID-19 esté presente busquen ayuda para sí mismos y empleen técnicas de disciplina positiva para lidiar con el estrés y los niños.

"La investigación ha mostrado que cuando las familias sufren estrés, los niños corren un riesgo mayor de abuso. Quienes están a cargo del cuidado de otros deben cuidarse a sí mismos físicamente: comida saludable, ejercicio y descanso suficiente", dice la AAP.

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