El oscarizado Tom Hanks no ha tenido reparo alguno en desvelar que, a diferencia de lo que puedan pensar los amantes del séptimo arte, los sets de rodaje de las producciones más costosas son emplazamientos carentes de cualquier tipo de glamour y sofisticación. Para ello, el veterano intérprete ha compartido una curiosa anécdota que ejemplifica hasta qué punto una discusión tan nimia como la de si llevar o no un par de gafas de sol en una escena -en este caso perteneciente a su nueva película 'Esperando al Rey'- puede llegar a provocar un altercado con el director y el equipo con el que tantas horas se comparte al día.
"El mero hecho de hacer una película suele asociarse instantáneamente con el glamour, pero la cruda realidad es que a veces lo que simplemente hacemos es instalarnos en un sitio y pasar muchas horas en un vehículo. De hecho, tuvimos discusiones continuas sobre si ponerme o no unas gafas de sol cuando estaba dentro del coche, porque yo dije: 'Chicos, de verdad, si estoy en el coche durante cuatro horas en Arabia Saudí, creo que voy a tener que ponerme gafas'. Pero Tom [Tykwer, el director] me contestó: 'Oh, pero entonces no vamos a ver tus ojos y no podremos saber qué está pasando contigo'. Y yo le repliqué:' Créeme, transmitiré bien lo que está pasando, no te preocupes'. Y después Frank, el director de fotografía, dijo: '¡Pero no sé qué vamos a hacer con los reflejos de las gafas!'", explicó el aclamado intérprete en el programa de la televisión británica 'Lorraine'.
El personaje de Tom Hanks en la película, Alan Clay, se traslada a la Arabia Saudí más profunda para escapar de la recesión económica estadounidense y mantener unida a su familia.
Pero además de ahondar en su universo personal, la cinta también presentará al aventurero empresario con las gafas de la discordia que el persuasivo actor logró finalmente incorporar al rodaje.
"Tintaron las lentes con esta pintura mate negra que bloqueaba los reflejos del sol, pero también es verdad que no se podía ver a través de ellas. Así que al final convenimos lo siguiente: 'Mirad, vamos a decir que llevo gafas porque tengo resaca, estoy cansado y esto es lo que la gente hace'. Si te das cuenta en la película, cuando llevo las gafas, estoy al mismo tiempo con la cabeza agachada, porque en cuanto la levantaba aparecía el reflejo de la luz. ¿Acabo de desvelar un truco de la industria del cine?", explicó el artista.



