TORONTO Cine -  12 de septiembre de 2019 - 09:12

"Jojo Rabbit" prueba, otra vez, que uno se puede reír del nazismo

Si alguien se ha preguntado alguna vez si una comedia situada en la Segunda Guerra Mundial sobre un niño hitleriano cuyo amigo imaginario es Adolf Hitler puede pasar desapercibida, "Jojo Rabbit", estrenada en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), probó que no es posible.

En la proyección de este miércoles en TIFF para los medios de comunicación y los representantes de la industria, realizada en una sala IMAX abarrotada de público, las risas eran generalizadas, los aplausos abundantes y las malas críticas escasas.

La película está dirigida por el excéntrico neozelandés Taika Waititi ("Thor: Ragnarok", 2017) e interpretada por él mismo (da vida ni más ni menos que a la caricatura de Hitler), Scarlett Johansson, Sam Rockwell, Thomasin McKenzie y Roman Griffin Davis, el pequeño de 10 años que empieza siendo más hitlerista que Hitler.

Sea cual sea el gusto de las audiencias sobre el humor de Waititi, "Jojo Rabbit" es todo un triunfo, popr haber conseguido, en primer lugar, financiación en Hollywood para hacer una comedia sobre Hitler.

Waititi reconoció en Toronto que aunque escribió el guión en 2011, cuando intentó encontrar financiación para hacer la película, le resultó imposible hasta el punto de que se olvidó del proyecto.

Como reconocía el director neozelandés en una entrevista estos días para la revista "Variety", es difícil acudir a un grupo de ejecutivos en Los Ángeles con este proyecto.

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