Kristen Bell

SHOWBIZ

La actriz Kristen Bell, encargada de poner voz a la princesa Anna de Arendelle en la película de Disney 'Frozen', está contando los días que quedan hasta que se estrene la esperada secuela y no precisamente para descubrir si será otro éxito de taquilla, algo que casi seguro volverá a suceder en vista de que ya ha batido récords en la venta anticipada de entradas.

Lo que realmente desea ella es que desaparezca la espada de Damocles que pende sobre su cabeza desde hace dos años por culpa de su propio ego.

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"Yo les conté a mis hijas [de 4 y 6 años] todo en un intento desesperado por conseguir que piensen que soy una mamá divertida. Hace dos años y medio, o tres, cuando nos dejaron leer el guion por primera vez, volví a casa y les dije: 'De acuerdo, esto es lo que sucede'. Les expliqué qué pasaba de principio a fin, y solo les pedí que no se lo contaran a nadie. No se me ocurrió hasta más tarde que a los niños no se les da precisamente bien mantener secretos y que yo acababa de romper los términos del acuerdo de confidencialidad que había firmado", ha desvelado la simpática intérprete a su paso por el programa de Jimmy Kimmel.

"Solo quedan dos semanas para que desaparezcan estas palpitaciones que he venido sufriendo y pueda respirar tranquila sabiendo que Disney no me demandará".

Su compañero de reparto Josh Gad, que dobla al muñeco de nieve Olaf, fue incluso más allá y les enseñó a sus hijas el filme completo.

"Yo no les conté nada, ¡directamente dejé que lo vieran! Y después empecé a volverme loco porque yo también me acordé de que había firmado algo que decía que no podía revelar ningún spoiler", ha confesado él en la misma entrevista. "Cada noche, cuando arropaba a mis niñas en la cama, les decía: 'Recordad, no hablamos con nadie de la película... porque papá quiere que sigáis teniendo comida en el plato todos los días y que tengáis un techo sobre vuestras cabezas cuando os vais a dormir'", ha bromeado.

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