EEUU Cine -  19 de diciembre 2019 - 12:29hs

Florence Pugh odió su primera experiencia trabajando en Los Ángeles

La actriz de la nueva versión de 'Mujercitas' se juró que jamás volvería a trabajar en Los Ángeles tras rodar un piloto en 2015 y acabar sintiéndose como una "mi**da" acerca de su físico

En 2015 Florence Pugh vivió el sueño de toda actriz joven cuando la seleccionaron para un piloto de la cadena Fox titulado "Studio City" en el que también aparecía Heather Graham y que se rodaba en Estados Unidos. Por aquel entonces la actriz británica, que acaba de estrenar la nueva versión del clásico "Mujercitas" junto a Saoirse Ronan y Emma Watson, solo había aparecido en la película "The Falling" "en la que las mujeres eran celebradas por su aspecto o por no preocuparse de cuáles eran sus mejores ángulos" y en Los Ángeles se encontró con que todas las cualidades que le habían ayudado a obtener su primer papel se habían convertido de repente en un problema.

Según ha recordado ahora, se pasó los meses siguientes repitiendo frases del estilo: "No necesito que me cortes el pelo, no quiero que me depiles el bigote", "tengo una cara y es normal que me crezca pelo en ella" o "déjame en paz, por favor".

"Cuando aterrizas allí con esta cara de bebé y como la 'chica nueva' en la ciudad que se muere de ganas por complacer a todo el mundo, te convierten en lo que sea que quieran vender al público. Tienes que saber muy bien quién eres y qué representas para que, cuando en medio de una reunión alguien te diga: 'me parece taaaan valiente que no te depiles las cejas', no quieras morirte o te eches a llorar", ha recordado en una entrevista al suplemento ES acerca de su primer contacto con las 'grandes ligas' y los motivos por los que en aquel momento se juró que jamás volvería a trabajar en Los Ángeles.

Irónicamente, su siguiente gran oportunidad y la que la consagraría como una de las grandes promesas de su generación fue el papel protagonista en la película 'Lady Macbeth', en la que estaba obligada a realizar varias escenas que incluían desnudos integrales por su parte.

"El personaje de Katherine lo cambió todo para mí. Me encantaba que tuviera que estar desnuda todo el rato. En ese momento de mi vida me sentía como una mi**da acerca de mi aspecto y ese era el proyecto perfecto para mí, porque no dejaba margen a que me sintiera insegura", ha asegurado.