Las diferentes avenidas y calles de la ciudad de Panamá durante el 1er domingo, en el que todos tenían prohibido transitar como parte de las medidas para enfrentar la propagación del COVID-19. Foto/Grey Díaz

Grey Díaz

Ya mi mente perdió la cuenta de los días en cuarentena y de la cantidad de casos que van hasta la fecha, Creo que se me hace más llevadero el asunto, el tener ese grado de ignorancia controlada. Lo que sí no podrá olvidar jamás mi mente es la sensación de manejar y caminar en una ciudad completamente vacía.

Las diferentes avenidas y calles de la ciudad de Panamá durante el 1er domingo, en el que todos tenían prohibido transitar como parte de las medidas para enfrentar la propagación del COVID-19. Foto/Grey Díaz

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Lo tengo claro aún, era el domingo 5 de abril, no tenía pensado salir a realizar fotos para ser honesto, pero viendo redes sociales y fotos de algunas personas desde sus balcones y casas me encendieron las ganas de salir a documentar la cuidad vacía. Apenas me monté al carro con mi cámara, empecé a manejar y la soledad me invadió enseguida. Cosas tan cotidianas como la Vía Domingo Díaz, la rotonda de la Roosevelt, captan enseguida la atención de mi cámara, y esas fueron solo las dos primeras paradas, supe en ese momento que no sería una vuelta rápida.

Las calles de la ciudad de Panamá desiertas durante el 1er fin de semana de cuarentena total en medio de la pandemia del coronavirus. Foto/Grey Díaz

Las calles completamente vacías me daban uno privilegio que en cualquier otro momento hubiesen sido imposible, ni en horas de la madrugada en un día regular, como por ejemplo detenerme en medio de un puente para fotografiar las calles desde un ángulo más alto. Eso sí, siempre tomando las debidas precauciones, aunque los únicos que pasaron un par de veces fueron servicios de “delivery” que todos conocemos.

Las diferentes avenidas y calles de la ciudad de Panamá durante el 1er domingo, en el que todos tenían prohibido transitar como parte de las medidas para enfrentar la propagación del COVID-19. Foto/Grey Díaz

Seguí avanzando por la ciudad con esa sensación de estar solo pero con alguien siempre mirando, fue así como llegué hasta el Corredor Sur. Siempre me había gustado el tramo marino para hacer fotos, pero obvio era imposible. Sin embargo, con una cuarentena total ese limitante desparecía, así que se imaginaran que no vacile en hacer fotos de un lado y del otro, me trepé en las divisiones de los paños y tuve una de las mejores vistas posibles de la vía vacía. Las fotos gritaban soledad, no les niego que me tomé un tiempo para contemplar con mis ojos aquel escenario que se asemeja a las clásicas películas apocalípticas de Hollywood.

Las diferentes avenidas y calles de la ciudad de Panamá durante el 1er domingo, en el que todos tenían prohibido transitar como parte de las medidas para enfrentar la propagación del COVID-19. Foto/Grey Díaz

El tiempo apremia, se me iba la luz de la tarde y aún falta mucho por fotografiar, quise buscar calles y avenidas que generalmente son muy transitadas como calle 50, vía España, la Plaza 5 de mayo y, desde luego, la Cinta Costera. En esta última, me encontré con un retén de agentes del SPI, los cuales muy amablemente me permitieron documentar su actividad, era la primera vez en todo el recorrido que fotografiaba personas, fue una sensación casi extraña. Tras dejar el retén comienzo a manejar y al momento de subir el viaducto que conduce hacia vía Israel en mi retrovisor izquierdo veo un atardecer simplemente hermoso, sin pensarlo me orillo, pongo las luces intermitentes y bajo del carro a fotografiar semejante escena, la cual resultó ser una de mis favoritas de todo el recorrido.

Las calles de la ciudad de Panamá desiertas durante el 1er fin de semana de cuarentena total en medio de la pandemia del coronavirus. Foto/Grey Díaz

Hice paradas en otras calles y avenidas terminando en el famoso puente de San Miguelito, casi de noche ya, que le daba un toque adicional de nostalgia para finalizar el recorrido.

A pesar de ser mi primera salida en cuarentena total y de tener fotos con las cuales estaba verdaderamente contento aún sentía que algo me faltaba, que algo no conectaba en esto y vaya que estaría a punto de descubrirlo en mis próximas salidas, ya casi perdería interés en fotografiar la cuarentena que todos vemos y nacerían las ganas de fotografiar y llevarles a conocer a todos la otra cuarentena.

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