Grey Díaz

Al descubrir cuál era el sentido que yo quería darle a mis fotos, el cual no era otro que mostrar la realidad de la cuarentena para muchos. Me puse en contacto con varias personas para ver la posibilidad de unirme a algunas entregas de alimentos en lugares de riesgo social y así poder documentar un poco más de estas realidades.

La pobreza y la necesidad son más que evidentes al recorrer Kuna Nega. Foto/Grey Díaz

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Fue así como me uní a los chicos y chicas de Tu Mañana quienes junto a Cocinas Solidarias se disponían a realizar entrega de platos de comida en la comunidad de Kuna Nega, el paisaje del trayecto ya nos adelantaba lo que nos esperaría.

Tu Mañana junto a Cocinas Solidarias realizaron entrega de alimentos. Foto/Grey Díaz

Cientos, tal vez miles, de los bien conocidos gallotes nos sobrevolaban. De pronto todo parece tornarse chocolate, de ese llamado color lodo, habíamos llegado. La verdad es que no nos tomó ni 20 minutos arribar a nuestro destino y es que sorprende cómo se pueden encontrar estos niveles de pobreza tan cerca de la cuidad.

Descubrir la comunidad de Kuna Nega en medio de la pandemia te muestra la otra cuarentena que se vive en Panamá. Foto/Grey Díaz

Dejamos los carros estacionados como se pudo y comenzamos a caminar. Lo primero que veo es a un hombre, imposible deducir la edad a simple vista, el cual estaba quemando algo en la hierba. Me acerco con mi cámara y me dirijo hacia él para conversar, conocer su historia y si de paso se podía pues hacerle una que otra foto.

Angelo mientras quemaba algunos cables para poder sacarle el cobre, venderlo y sacar algo para comprar comida. Foto/Grey Díaz

Para mi sorpresa la idea de salir en cámara le gustaba bastante y fue así como conocí a Ángelo, de 44 años, quien se encontraba en ese preciso momento quemando cables para poder sacarle el cobre para venderlo y sacar algo para comprar comida. Según nos dijo, antes de la cuarentena se dedicaba a recoger latas, pero al no poder salir del lugar le tocaba resolver.

Angelo mientras quemaba algunos cables para poder sacarle el cobre, venderlo y sacar algo para comprar comida. Foto/Grey Díaz

La pobreza y la necesidad se vuelven más que evidentes ante nuestros ojos. No hay aceras, luminarias, centros deportivos, ni siquiera calles. Es como si las casas brotaran de la tierra, como  la hierba, natural, silvestre, donde pueda, donde les dejen.

Los días en Kuna Nega pasan sin mayor novedad en medio del confinamiento por el coronavirus en Panamá. Foto/Grey Díaz

A pesar de tantas cosas lo que más me llamo la atención fue la gran cantidad de niños, la mayoría descalzos, algunos sonrientes, otros más cautelosos por nuestra presencia. Mientras el equipo realizaba las entregas de comidas tuve la oportunidad de colarme en un lugar que aún no tengo claro qué era. Allí estaba Miguel, uno hombre de 50 años, quien describía su situación. La está pasando mal, ya que antes por lo menos podía salir a trabajar en la construcción, pero ahora era imposible y no tenía cómo conseguir algo de dinero para el sustento diario. 

Los días en Kuna Nega pasan sin mayor novedad en medio del confinamiento por el coronavirus en Panamá. Foto/Grey Díaz

Al pasar de las horas, los niños ya entraron en confianza y se dejaban hacer fotos sin que salieran corriendo o quitar el rostro. Disfrutaban viéndose ellos mismo en la pantalla de mi cámara y a pesar de todo lo que les he descrito en cuanto a necesidad y pobreza, es cierto no se refleja en ellos. Al menos en sus sonrisas, siempre alegres, tal vez no saben que existe otra realidad y pensaran que todo eso es normal y como no puedes extrañar lo que no conoces pues no les afecta. No extrañan el video juego o las clases de fútbol, ni mucho menos los viajes a Disney o las noches de pizza, así que si lo vemos por ese lado pues mejor no saberlo.

Un recorrido en Nega Nega durante la pandemia de coronavirus en Panamá. Foto/Grey Díaz

Lo que sí sabes es que existe un lugar a minutos de la cuidad, donde la realidad es otra. Panameños que viven junto al vertedero de basura y, a veces parece que se les tratara como tal, al considerar el abandono en el que sobreviven día tras día.

Descubrir la comunidad de Kuna Nega en medio de la pandemia te muestra la otra cuarentena que se vive en Panamá. Foto/Grey Díaz

Me quedo con las sonrisas, con los buenos ánimos y con las esperanzas de los niños.

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