CRIANZA Creciendo con Mamá -  12 de noviembre 2021 - 07:00hs

Paciencia, la mejor aliada cuando nuestros hijos comienzan a dejar el pañal

El proceso de dejar el pañal es todo un reto para los padres, ya que debemos ser pacientes y acompañar a nuestros hijos a su ritmo y sin presiones, lo cual muchas veces representa todo un desafío.

Marilyn Cejas
Por Marilyn Cejas

El proceso de dejar el pañal es todo un reto para los padres, ya que debemos ser pacientes y acompañar a nuestros hijos a su ritmo y sin presiones, lo cual muchas veces representa todo un desafío.

En esta nota quisiera compartir mi experiencia con mi hija que recién acaba de cumplir los 4 años y tiene algunos meses sin usar el pañal, gracias a una maestra que me hizo ver que mi niña ya estaba preparada, sólo que como mamá no me atrevía a ponerle una panty y explicarle que ya era el momento.

Creo, honestamente, que en mi mente habían muchos miedos. Siempre pensaba en el hecho de si se orinaba en el piso, en la ropa y peor aún, si se hacía pu en la panty y esas cosas; pero les digo, quienes no hayan experimentado este proceso, es bien duro, difícil y bien sensible.

Y se los digo por lo que he vivido y por lo que me tocó aprender, reflexionar, pensar, llorar, sentirme frustrada y muchos sentimientos encontrados que me hacían sentir mal. Mi niña comenzó un tiempo a hacerse varias veces en la panty, la regañaba pero luego me di cuenta que lo que sentía era miedo a lo nuevo que estaba enfrentando, entonces cambié por completo mi forma de ver este proceso, ahora entiendo que no debo molestarme, que la paciencia es mi mejor aliada para sobrellevar este proceso con la mejor actitud positiva que requiere.

Los sentimientos que afloremos por esta situación y nuestra reacción ante la misma, afecta directamente a nuestros hijos, que por estar viviendo algo nuevo, están sensibles y debemos acompañarlos hablándoles y explicándoles qué es lo mejor, hasta que poco a poco aprendan y se sientan estusiasmados con ir al baño solos.

Este es un reto que implica muchas cosas, por ejemplo, el hecho de limpiarse sólos y lavarse las manos. En mi caso, mi hija utiliza una vacenilla pero pasa algo con el tema del papel higiénico, no le gusta y cuando se hace pu noto que se le seca muy rápido y no logro limpiarla bien, ya que me parece que aún está pequeña para limpiarse sóla; entonces decidí que mientras tanto usará pañitos húmedos (los mismos que cuando usaba pañal) y así queda mucho más limpia.

De todo este proceso he aprendido muchas cosas y una de ellas es que debo darle mucho más amor y demostrarle comprensión a mi hija, así ella se sentirá mucho más motivada a lograr el cambio por completo; y no regañarla porque así se siente mal y presionada, y por supuesto, como madre no me gusta verla así.

Sin duda, este reto amerita mucha paciencia, conocimiento, perseverancia, deseo de acompañar, lúdica y magia, tanto de los padres como del mismo niño. Por ejemplo, voy con ella al baño y mientras hace sus necesidades fisiológicas conversamos, la noto relajada y ya no se hace en la panty como antes, incluso me dijo "Mami, ya no tengo miedo", todo era cuestión de dedirle "Yo estoy aquí contigo, no te voy a regañar ni pegar por eso, sólo quiero que aprendas, te amo".

Esas palabras son las que me acompañan, además de que mi hija y yo somos muy unidas, le doy gracias a las personas que me ayudaron a identificar que mi niña ya estaba lista para iniciar este proceso; como padres la tarea no es fácil, pero sin lugar a dudas, aprendemos a diario y eso nos hace mejores personas, seres humanos y por supuesto, padres.

Recordemos siempre que el control del esfínter de la vejiga y del recto exige que las estructuras cerebrales, emocionales y físicas del niño estén listas para ello; apoyemos con paciencia y amor todo este proceso. ¡Que Dios me l@s bendiga!

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