CRIANZA Creciendo con Mamá -  21 de julio 2021 - 07:00hs

Sacar nuestro niño (a) interior para hacer felices a nuestros hijos

Convertirnos en madres y padres, sin duda, llena nuestras vidas de momentos únicos e irrepetibles; todos tenemos ocupaciones y preocupaciones, pero el tiempo que compartimos con ellos debe ser de calidad y enfocarnos en lo positivo para hacerlos felices.

Marilyn Cejas
Por Marilyn Cejas

Me convertí en mamá hace casi 4 años y desde entonces no hay un minuto que deje de aprender; mi hija es un gran milagro de Dios, ya que por años no podía quedar embarazada y cuando el Señor me la envió comprendí el sentido de la vida y de la importancia de la fe.

A lo largo de estos años me di cuenta que muchas veces vivimos concentrados en nuestras obligaciones en el trabajo, en la casa y en las preocupaciones; pero cuando tenemos hijos todo cambia, ellos se convierten en el motivo para saltar cualquier obstáculo y así tener la fuerza necesaria y el positivismo para sacarlos adelante y convertirlos en hombres y mujeres de bien.

El tiempo pasa volando, nuestros hijos crecen rápido, es por eso que debemos disfrutarlos al máximo; he aprendido esa lección a lo largo de estos años como madre y le doy gracias a Dios porque me ha permitido, junto a mi esposo, brindarle momentos de alegría y risas a nuestra hija; y lo más importante es que cada vez que queremos sacamos nuestro niño y niña interior para hacerla feliz.

El amor y la protección que le demos a nuestros hijos, y los momentos que pasemos junto a ellos; es lo que permitirá que vivan su niñez en un entorno positivo que le servirá para el resto de sus vidas. Aquel papá que juega a las muñecas con su hija, que se deja pintar las uñas o maquillarse; la mamá que juega a disfrazarse con su hija para contarle un cuento, que le canta, le cuenta hasta chistes, que aún sin saber nada de arte le hace un diseño en el rostro o simplemente se pone a hablar con las barbies, comenzando por hacer la voz de su ken; y entre muchas otras cosas; todo por hacer reír a sus hijos.

La verdad es que jugar con nuestros hijos y sacar a pasear ese niño y niña interior que siempre está allí para sacarles una sonrisa, es realmente divertido y allí nos damos cuenta que el tiempo pasa volando, que no siempre serán niños y que somos nosotros sus padres su lugar seguro durante su infancia y en nosotros encontrarán la fortaleza y seguridad que necesitan para desarrollarse de manera plena y feliz. ¡Que Dios me l@s bendiga!

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