En un informe muy esperado de 137 páginas, la OMC concluyó que la "naturaleza de los efectos desfavorables" vinculados a la ayudas al fabricante de aviones estadounidense asciende a cerca de 4.000 millones de dólares y que, por tanto, Bruselas no puede pedir contramedidas que superen ese monto

AFP

Un año después de haberla sancionado por sus ayudas a Airbus, la OMC autorizó el martes a la Unión Europea a que adopte medidas de represalia contra Washington por sus ayudas a Boeing, un nuevo giro en un diferendo comercial que ya dura 16 años.

La Organización Mundial de Comercio (OMC) autorizó este martes a la Unión Europea a imponer aranceles a cerca de 4.000 millones de dólares de importaciones estadounidenses al año, en represalia por las ayudas concedidas a Boeing.

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En un informe muy esperado de 137 páginas, la OMC concluyó que la "naturaleza de los efectos desfavorables" vinculados a la ayudas al fabricante de aviones estadounidense asciende a cerca de 4.000 millones de dólares y que, por tanto, Bruselas no puede pedir contramedidas que superen ese monto.

"La OMC se pronunció y la UE puede ahora aplicar contramedidas. Es tiempo ahora de hallar una solución que facilite suprimir los derechos de aduana a un lado y otro del Atlántico", reaccionó el presidente ejecutivo de Airbus, Guillaume Faury.

El vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, instó este martes a Estados Unidos a aceptar un acuerdo después de que la OMC autorizara las represalias.

"Dejé en claro que mi fuerte preferencia es por un acuerdo negociado con Estados Unidos, evitando rondas dañinas de medidas y contramedidas", señaló Dombrovskis, Alto Representante de la UE para el Comercio, en un comunicado.

"Nuestra sugerencia es que Estados Unidos retire las tarifas que ha impuesto a raíz de este caso. La UE evitaría ejercitar el derecho de aranceles de represalia, y limpiamos la mesa, trabajando juntos para hallar un territorio común en diversas áreas", propuso.

Ante esta perspectiva, Europa ya elaboró una larga lista de productos que podrían ser gravados.

Entre ellos, los aviones de línea fabricados en Estados Unidos y los tractores, pero también el tabaco, la batata, los cacahuetes, el zumo de naranja congelado, el ketchup o el salmón del Pacífico, según una lista actualizada a la que la AFP tuvo acceso.

El fabricante de aviones europeo y su competidor estadounidense y a través de ellos la UE y Estados Unidos se enfrentan desde octubre de 2004 en la OMC, juez de paz comercial mundial, por las ayudas públicas concedidas a los dos grupos, y que ambas partes consideran ilegales.

La decisión del martes a favor de la UE sigue a la autorización concedida el año pasado a Estados Unidos para imponer aranceles a bienes y servicios europeos importados cada año por un valor de 7.500 millones de dólares, la sanción más alta que había impuesto la OMC.

Desde entonces, Estados Unidos impone aranceles punitivos de entorno al 25% a las importaciones de la UE como el vino, el queso y el aceite de oliva. Asimismo, elevó los aranceles a los aviones Airbus del 10% al 15%.

La UE y algunos de sus Estados miembros recurrieron en diciembre una decisión de la OMC según la cual seguían sin cumplir la regulación de la organización con las ayudas a Airbus.

El examen de este recurso está bloqueado dada la negativa de Washington a nombrar los jueces del tribunal de solución de diferencias, indispensables para su funcionamiento.

El fabricante europeo aseguró después que cumple "plenamente" las reglas de la OMC y anunció este verano que había acordado con los gobiernos español y francés pagar intereses más altos en los créditos reembolsables concedidos por Francia y España para el lanzamiento del avión de largo radio A350.

Estos créditos reembolsables de los Estados a los programas de Airbus son la causa de las quejas estadounidenses.

Estados Unidos asegura que también está cumpliendo las reglas de la OMC en el caso que le costó la sanción de este martes.

El Estado de Washington, que alberga numerosas fábricas de Boeing, derogó el 1 de abril una ley que reduce en 40% la tasa impositiva a las empresas aeronáuticas ubicadas en su territorio (noroeste) e incluye una devolución de cerca de 300 millones de dólares que para la OMC es una subvención disfrazada que distorsiona la competencia del fabricante estadounidense con Airbus.

En un sector siniestrado por la epidemia de covid-19, la decisión de la OMC podría incluso "abrir la puerta a negociar", dice una fuente industrial.

La perspectiva de la vuelta del Boeing 737 MAX al aire podría constituir un acicate adicional para negociar desde el lado estadounidense, a fin de no encarecer el precio del aparato, que se encuentra en tierra desde marzo de 2019 tras dos accidentes que causaron 346 muertos.

Varias compañías europeas han hecho centenares de pedidos de este modelo.

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