Los consumidores, que ya enfrentaron aumentos de precios en productos hechos con trigo y maíz, aguardan mayores penurias al caer la oferta global debido a la invasión rusa de Ucrania.
Desde hace mucho tiempo se considera a Ucrania un “granero del mundo” debido a la fertilidad de su tierra. El país exporta el 12% del trigo mundial, según el Departamento de Agricultura estadounidense. Para este año se pronostica que exportará el 16% del maíz mundial. Los productores de alimentos de Estados Unidos obtienen la mayor parte de sus materias primas en el país, pero una caída de la producción y exportación de Ucrania repercutiría en todo el mundo a través de los aumentos de precios.
“Estados Unidos no es un socio comercial crucial de Rusia/Ucrania, pero probablemente sentirá el impacto de otros países grandes que sí dependen de Rusia/Ucrania”, explicó el analista Arun Sundaram en una carta a los inversionistas.
Rusia, un actor relevante en la industria energética, también lo es en el mercado agrario mundial con ingredientes para los fertilizantes. Las sanciones que se le aplican a raíz de la guerra podrían obstruir el flujo de esos ingredientes, como la potasa, o Rusia podría responder cortando el suministro.
“Un corte desde esas zonas sería muy perjudicial para las economías occidentales”, afirmó Barry Bannister, estratega de acciones en Stiftel. “Sería muy desestabilizador. Si esto se prolonga, el riesgo no es para la energía sino para la agricultura”.
FUENTE: Associated Press



