El director de cine James Cameron saluda tras emerger del sumergible Deepsea Challenger tras una misión en solitario a la Fosa de las Marianas el lunes 26 de marzo de 2012

Agencia AP

WASHINGTON (AP). La última frontera en la Tierra es un lugar desolado, inhóspito y muy parecido a la superficie lunar, dijo el director cinematográfico James Cameron tras descender a la fosa oceánica más profunda.

Y salió encantado de la aventura.

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"Tuve una sensación de aislamiento total de la humanidad", dijo Cameron el lunes poco después de regresar del abismo a 11 kilómetros (7 millas) de profundidad en el Océano Pacífico, donde sólo dos hombres habían llegado antes que él.

"Sentí que literalmente estuve en el espacio exterior durante un día, que había ido a otro planeta y regresado. Ha sido un día muy surrealista".

Cameron, cuya imaginación de mundos extraterrestres creó la exitosa cinta "Avatar", dijo que se prometió sólo una cosa: brindaría por lo inusitado del viaje.

Eso le faltó la primera vez que descendió hasta los restos del Titanic, y los astronautas del Apollo dijeron que nunca tuvieron tiempo para apreciar debidamente su entorno lunar.

"Llegó un momento en que tuve que detenerme y decir: 'Aquí estoy, en el fondo del océano, el lugar más profundo en la Tierra. ¿Qué significa esto'?", relató Cameron a periodistas en una conferencia de prensa telefónica ofrecida el lunes tras pasar tres horas en el fondo de la Fosa de las Marianas casi a 11 kilómetros de profundidad.

"Me dediqué a mirar por la ventana, a mirar una llanura lunar desértica y desolada, y a apreciarla", contó Cameron.

También se dio cuenta de lo solo que estaba.

"Realmente es la sensación de aislamiento más que otra cosa, comprender lo pequeño que es uno en este vasto y oscuro lugar desconocido e inexplorado", dijo Cameron.

Agregó que esperaba haber visto algún monstruo extraño, una criatura que le diera ánimos como narrador, pero no fue así. Lo único que vio fueron criaturas diminutas parecidas a los camarones.

Empero, no se desilusionó, insistió. El propósito del viaje era la exploración, el avance de la ciencia y el descubrimiento. Es la única persona que ha llegado sola a esa profundidad _10.898 metros (35.576 pies)_ desde la primera exploración en 1960.

Otros ricos y famosos aventureros han tratado de llegar a las partes más profundas de mar. Sir Richard Branson, dueño de las empresas Virgin, ha tratado de construir un submarino personal para explorar el océano. Branson dijo a The Associated Press el lunes que la sumersión de Cameron era un "logro fantástico".

Agregó que esperaba explorar una zona abisal diferente, en vez de las Fosas Marianas. Este año Branson planea sumergirse a la parte más profunda del Atlántico, en la fosa de Puerto Rico. La zona tiene una profundidad de casi 9,6 kilómetros (6 millas) y no ha sido explorada.

Cameron pasó más de tres horas en el lecho de la Fosa de las Marianas, en comparación con los 20 minutos del capitán de la armada estadounidense Don Walsh y el suizo Jacques Piccard, quienes descendieron hace 52 años. Sin embargo, no alcanzó las seis horas que había esperado, aunque prometió regresar.

"Considero esto un comienzo", dijo Cameron. "Es el comienzo de la apertura de una nueva frontera".

La Fosa de las Marianas se encuentra a unos 322 kilómetros (200 millas) al sudoeste de la isla de Guam, en el Océano Pacífico.

El descenso tomó dos horas con 36 minutos, mientras que el regreso a bordo del submarino Deepsea Challenger de 12 toneladas tardó 70 minutos.

El único problema que experimentó fue una falla en el sistema hidráulico para recolección de muestras y especies, así que no pudo traer nada a la superficie.

La presión en el vehículo era inmensa. El batiscafo se comprimió 7 centímetros (3 pulgadas) bajo esa presión, dijo Cameron.

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