Malena Costa junto a sus dos hijos en (c) Instagram

Showbiz

Debido a su fichaje por un equipo de la Superliga china, Mario Suárez no pudo acompañar a su mujer, la modelo Malena Costa, durante el nacimiento el pasado 13 de julio de su segundo hijo en común.

Desde entonces, el futbolista ha permanecido en el país asiático concentrado en su nueva aventura profesional, pero ahora por fin ha conseguido unos días libres que aprovechará para regresar a España y conocer por primera vez a su pequeño Mario, a quien han llamado así en su honor y en el del abuelo paterno del bebé, además de reencontrarse con su primogénita Matilda, de tan solo un año.

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"Después de cinco victorias en cinco partidos... me vuelvo a España a pasar unos días libres. Deseando ver a mi familia, Malena, Matilda y Mariete", ha anunciado el deportista a través de su cuenta de Instagram junto a un selfie en el que aparece a bordo de un avión.A lo largo de su estancia en China, a Mario no le ha quedado más remedio que recurrir a las nuevas tecnologías para seguir la evolución de sus retoños desde la otra punta del mundo.

"Ya no queda nada para que dejes de verme en fotos y me veas en persona y estemos juntos, mi amor", aseguraba en la misma plataforma junto a una grabación, tomada previsiblemente por su esposa, en la que la pequeña Matilda aparecía repitiendo la palabra 'papá' sin parar.

Por su parte, la guapa modelo ha tratado de sobrellevar con la mejor disposición posible -y con la ayuda de su familia- sus primeras semanas como madre de dos niños menores de dos años sin el apoyo de su marido, con quien contrajo matrimonio este mismo verano en una boda sorpresa organizada en secreto por el futbolista.

"Yo quería pensar en positivo: estaba muy feliz por Mario, porque sé que esta nueva aventura le ilusionaba mucho, pero tampoco podía evitar estar triste porque en un momento tan importante de nuestras vidas no pudiéramos estar juntos", explicaba recientemente Malena en su blog personal para la revista Glamour sobre cómo vivió el separarse del deportista.

"La despedida en el aeropuerto fue de película, odio las despedidas y creo que esta ha sido la que más me ha costado, con Matilda en brazos y Mario aún dentro de mi barriguita y sin saber cuándo volveríamos a verle", reconocía en aquel momento.

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