Cressida Bonas

Showbiz

Ahora que se ha salido de una vez por todas de la alargada sombra del príncipe Enrique por obra y gracia de la boda de este con Meghan Markle, la joven aristócrata Cressida Bonas puede seguir adelante con su carrera interpretativa sin miedo a que cualquiera de sus éxitos profesionales se vea empañado por su pasado amoroso. Tras concluir sus estudios en la Academia de Londres de Música y Arte Dramático, la actriz había contado con pequeños papeles en varias producciones televisivas inglesas y en la película 'Tulip Fever', además de protagonizar la campaña publicitaria para la marca Mulberry.

El grueso de su carrera se había desarrollado hasta ahora sobre las tablas, con distintas obras de teatro en Londres, pero ahora por fin ha conseguido su primer personaje principal en una nueva mini-serie de la cadena ITV titulada 'The White House Farm Murders', basada en un crimen que conmocionó a Reino Unido en el verano de 1985.

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A lo largo de seis capítulos, Cressida se meterá en la piel de una joven modelo llamada Sheila Caffell, que fue asesinada junto a sus hijos gemelos de seis años y sus padres en el interior de la granja familiar, un crimen por el que se condenó a su hermano mayor, a quien dará vida el actor Freddie Fox.La relación del nieto más rebelde de Isabel II y Cressida llegó a su fin hace más de tres años, irónicamente porque ella no quería verse limitada por su romance y las restricciones de ligarse en cualquier forma a la familia real.

Sin embargo, dejar de ser conocida como 'la novia de' le llevó mucho más tiempo de lo que esperaba."Es increíblemente frustrante, es cierto, especialmente en la industria en la que me muevo. Pero bueno, así son las cosas. Lo importante es que yo sea capaz de hacer una declaración de intenciones, decir: 'No, esta es quien soy, y esto es lo que quiero hacer'", explicaba en una entrevista al programa 'Woman's Hour' de la emisora BBC Radio 4.

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