El tenista Andy Murray podría estar presumiendo en estos momentos del comienzo tan prometedor que ha protagonizado en la nueva edición del Abierto de Estados Unidos (US Open) al ganar ayer martes en las pistas de Nueva York al australiano James Duckworth, pero lo cierto es que, en lugar de celebrar la victoria por todo lo alto o relajarse unas horas antes de empezar a preparar el próximo encuentro, anoche el deportista no tuvo más remedio que guardar reposo y ponerse algo de hielo en su nariz como consecuencia de una sesión de juegos con su hija Edie que acabó derivando en un pequeño accidente doméstico.
Así lo ha revelado el propio Andy a través de la sección Stories de su cuenta de Instagram, publicando por un lado una imagen que da buena cuenta del fuerte golpe que le propinó -sin mala intención, claro está- su pequeña, fruto de su sólido matrimonio con la guapa Kim Sears, y por el otro demostrando que este ligero contratiempo no ha afectado en absoluto a su ánimo ni a su fino sentido del humor.
"Cuando una sesión de juegos con tu hija de 10 meses se vuelve un poco física", reza la descripción con la que ha querido poner en situación a sus preocupados seguidores de la plataforma.Afortunadamente para el as de la raqueta -padre de otra hija de dos años, llamada Sophia, con su esposa- el daño sufrido en su tabique nasal habrá desaparecido casi por completo antes de que tenga que regresar a Flushing Meadows para enfrentarse, en la tarde de este miércoles, al español Fernando Verdasco en la segunda ronda del campeonato estadounidense más importante del circuito de la ATP.
FUENTE: Showbiz



