EEUU Famosos -  15 de octubre 2018 - 12:56hs

Meghan Trainor entrega sus invitaciones de boda a través de mensajes de texto

Además de contar los días que le restan hasta poder presumir de haberse convertido ya en la señora de Daryl Sabara, su flamante prometido, la cantante Meghan Trainor se encuentra muy ocupada estos días al tener que enviar cientos de mensajes de texto que, en su caso, constituyen nada menos que las invitaciones con las que se asegurará de que ninguno de sus mejores amigos y allegados se pierdan el que sin duda será uno de los mejores días de su vida.

"Mi problema es que no estoy mandando invitaciones propiamente dichas porque... No, prefiero mandar mensajes de texto a todo el mundo. Estoy algo cansada y la verdad es que no me apetece enviar cartas. ¿Qué pasa si no llegan al buzón? ¿Y quién comprueba sus buzones a día de hoy? Pero los mensajes de texto siempre se reciben", ha explicado la artista a su paso por el programa de Jimmy Fallon.

Pese a que podría optar por la vía del correo electrónico para extender invitaciones algo más sofisticadas y al mismo tiempo respetuosas con el medio ambiente, lo cierto es que la estrella del pop también teme que esos mensajes acaben perdiéndose en la a veces inoportuna carpeta de correo no deseado: un riesgo que no está dispuesta a correr a pocos meses de convertirse en una mujer casada.

"¿Y qué pasa si esos emails acaban en la bandeja de correo no deseado? ¿Sabes a qué me refiero? Sé que todo el mundo lee los mensajes de texto que les llegan, aunque luego decidan no responder", ha aseverado en la misma conversación.Por otro lado, parece que la autora de temas como 'No' o 'All About That Bass', quien ya dejaba entrever este verano que podría casarse en su propio jardín para simplificar los preparativos de su enlace, se enfrenta a retos bastante más peliagudos a día de hoy que el de garantizar que todas las invitaciones llegan a buen puerto: concretamente el de dejar de invitar a todo aquel que se cruza en su camino.

"No lo puedo remediar: salgo por ahí con amigos que quizá no sean tan cercanos y acabo diciéndoles: '¿Queréis veniros a mi boda?'. Luego les invito y al rato me digo a mí misma: 'Oh, no, ¿por qué he tenido que invitar a toda esa gente?'. Es que no sé qué me pasa", ha bromeado durante la entrevista.