Sarah Hyland luciendo sus nuevos rizos junto a su chico

Showbiz

Los problemas de salud con los que Sarah Hyland lleva lidiando durante gran parte de su vida y a lo largo de toda su carrera profesional en el marco de 'Modern Family' no solo le han pasado factura a nivel psicológico, también le han dejado ciertas secuelas físicas a largo plazo -como distintas cicatrices en la zona abdominal o una drástica pérdida de peso- con las que aún está aprendiendo a lidiar.

Sin ir más lejos, su personaje de Haley Dunphy en la serie que le dio la fama siempre se había caracterizado por su larga melena, que ha lucido lisa o peinada en ondas, pero en los últimos tiempos la intérprete ha apostado por un corte radicalmente diferente, con un largo por encima de los hombros y un rizo natural. Ese cambio de look no ha sido su forma de despedirse del papel tras concluir las grabaciones de la actual temporada, sino una consecuencia de la enfermedad renal crónica que padece.

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"Este es ahora mi pelo natural, para los últimos episodios de 'Modern Family' tuve que ponerme extensiones", ha aclarado en una entrevista al portal Refinery29, para afirmar a continuación que dejarse crecer el pelo ya no era una opción para ella."Los medicamentos y todas esas cosas pueden hacer que se te caiga el cabello, así que no me quedó más remedio que recurrir a los postizos para Haley, para que no se notara tanto".Ahora que su cabello está ganando fuerza de nuevo, Sarah se ha llevado toda una sorpresa al descubrir que tiene una textura muy diferente que desafía sus habilidades como peluquera.

"El pelo que me está volviendo a salir es mucho más rizado que antes. Supongo que es el equivalente al de un niño de cuatro años. Y he decidido dejarlo rizado porque no sé peinarme. He intentado alisarlo con el secador, pero acaba siendo un desastre", ha comentado.A principios de este año la intérprete ya se sinceraba acerca de las complicaciones que había sufrido en espacio de un año y medio y que le obligaron a someterse a seis intervenciones quirúrgicas -durante una de las cuales le descubrieron además una hernia abdominal- para sustituir el riñón que le había donado su padre en 2012 cuando el órgano comenzó a fallar y que le transplantaran uno de su hermano.

En aquella misma época, entre febrero y octubre de 2017, Sarah también estuvo sometiéndose a diálisis al mismo tiempo que rodaba la serie al negarse a permitir que su vida se detuviera por completo ante su enfermedad.

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