Cressida Bonas

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Al igual que le sucedió en su momento a la actual duquesa de Cambridge cuando aún era novia del príncipe Guillermo, Cressida Bonas tuvo que soportar un intenso escrutinio mediático durante los dos años que duró su relación con el príncipe Enrique y, tras su ruptura, su nombre seguía acompañándose siempre de la coletilla 'exnovia de'.

Cuando no se la presentaba de esa manera, muchos se empeñaban en verla como la nueva 'it-girl' británica a pesar de que su interés siempre había estado fijado en el mundo de la interpretación, no en el de la moda, y había empezado a formarse como actriz antes de que la princesa Beatriz le presentara a su primo.

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Esas etiquetas le pasaron factura y, en su opinión, afectaron a su autoestima e indirectamente también a su incipiente carrera, que comenzó en el teatro.

"El miedo al fracaso, el miedo al rechazo, el miedo a no hacerlo bien, a no ser perfecta... Creo que todo eso me ha limitado en algunas situaciones de mi vida", ha confesado al periódico Daily Telegraph.

Con el paso de los años no le ha quedado más remedio que aprender a ignorar los comentarios malintencionados o los juicios de valor, según reconoce, y por suerte ahora cuenta con su primer papel de peso en la serie 'White House Farm', sobre un crimen real que conmocionó a la sociedad inglesa en 1985, para reivindicar su talento.

"Creo que trabajo muy, muy duro, y me encanta lo que hago, y espero que este papel sirva para demostrarle a mucha gente de lo que soy capaz y en lo que quiero centrarme de ahora en adelante, sin que sigan encasillándome", ha rematado.

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