RÍO DE JANEIRO, 17 febrero 2014 (AFP) - La FIFA anunciará este martes si mantiene o no a Curitiba como una de las 12 sedes del Mundial de fútbol, ya que las obras del estadio están muy atrasadas y son blanco de una polémica desde hace meses.
En la víspera de un seminario con los 32 entrenadores de las selecciones participantes en el torneo, el secretario general de la FIFA Jerome Valcke hará una visita al estadio mundialista Beira Rio de Porto Alegre (sur) y ofrecerá después una rueda de prensa en la que está previsto un anuncio sobre Curitiba (sur).
"Tenemos un equipo técnico que va hasta Curitiba mañana (martes) y ahí vamos a dar la respuesta final. No estamos haciendo esto por el placer de dejar a todos esperando, pero habrá personas que van para allá mañana para presentar un informe final", dijo Valcke este lunes en Brasilia.
El domingo, Valcke visitó el estadio de Manaos y felicitó el progreso en las obras.
El caso de Curitiba es mucho más complicado.
En su última visita a Brasil, en enero, Valcke dijo que había una "situación de urgencia" en el Arena da Baixada de Curitiba, y amenazó con excluirlo del Mundial si no mostraba "progresos" al 18 de febrero.
Poco después, indicó que el estadio estaría listo para "finales de abril, principios de mayo".
La presidenta Dilma Rousseff se mostró por su lado "segura" de que Curitiba estaría listo "a tiempo" en declaraciones realizadas el 22 de enero, durante la inauguración del estadio de Natal.
Además de los seis estadios que se utilizaron en la Copa Confederaciones 2013 (Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Recife, Salvador y el Maracaná de Rio) ya hay otros dos prontos: Natal y Porto Alegre. En el debe están Curitiba, Cuiabá, Manaos y Sao Paulo.
La entrega de los estadios estaba prevista inicialmente para el 31 de diciembre de 2013, el plazo máximo impuesto por la FIFA.
El anuncio del martes es esperado con ansiedad: la exclusión de Curitiba perjudicaría la credibilidad de Brasil y echaría un nuevo balde de agua fría a las relaciones del país con la FIFA.
En marzo de 2012, Valcke encendió la pólvora al declarar que Brasil debía recibir una "patada en el culo" para acelerar los trabajos.
Un "no" a Curitiba obliga también a la FIFA a reajustar parte de su organización pues tendría que mover los cuatro partidos de la fase de grupos previstos en ese estadio: Irán-Nigeria (grupo F, 16 junio), Honduras-Ecuador (E, 20 junio), Australia-España (B, 23 junio) y Argelia-Rusia (H, 26 junio).
Podrían ser trasladados a ciudades cercanas como Porto Alegre (sur), según comienza a especular la prensa brasileña.
El equipo español, que tenía previsto concentrarse y jugaría un partido de la primera fase en Curitiba, podría plantearse también cambiar de ciudad. Juega además en Salvador (noreste) y Rio de Janeiro (sureste).
¿El progreso en las obras en el Arena da Baixada? El gramado comenzó a ser colocado sobre el terreno pelado, pero pocas sillas de las tribunas habían sido instaladas, constató la AFPTV el 11 de febrero.
El gobierno desarrolló un plan para acelerar los trabajos. Y un consultor técnico de la FIFA, Charles Botta, se unió al equipo técnico en la ciudad.
"Jerome Valcke cree que Curitiba avanza en la dirección correcta", indicó la FIFA a la AFP el 4 de febrero.
Diez días más tarde, el francés aseguró que se estaban "buscando y encontrando soluciones que ayuden a ponerse al día en las obras", y dijo esperar que estas "ojalá garanticen" la permanencia de la sede en el torneo.
"Ninguna de las 12 ciudades puede darse el lujo de pisar el freno y relajarse. Aún hay muchos ajustes por hacer", siguió en su columna en la FIFA.
El lunes, respondiendo a rumores sobre la supuesta exclusión de Curitiba de la Copa del Mundo, Valcke reiteró en Twitter que la decisión sería anunciada el martes y que lo demás es "pura especulación de personas que quieren crear rumores".
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FUENTE: AFP




