De tercera a primera, el entrenador Jorge Sampaoli le sacó el acelerador a Chile como había prometido antes del partido ante Ecuador, dejó por un momento el vertiginoso y dominante juego y cedió el balón. ¿Una nueva estrategia para soñar con ganar la Copa América?
En un hecho poco habitual, Chile dejó su alocada forma de juego de buscar el árcon cotrario de manera frontal sin importarle si choca contra una pared defensiva rival.
El jueves, en los últimos 30 minutos del triunfo 2-0 ante Ecuador, en la apertura de la Copa América-2015, Sampaoli decidió quitarle velocidad al ritmo de su equipo y entregarle el balón al oponente, cuando el resto del partido lo dominó totalmente.
El técnico argentino, que se hizo cargo de 'La Roja' tras lograr notoriedad internacional ganando la Copa Sudamericana-2011 con la Universidad de Chile, se había dado cuenta que esa verticalidad característica no le ha dado los resultados necesarios para lograr goles y sostener resultados.
"Hemos entendido que además de la verticalidad también hay formas distintas de enfrentar cada encuentro" , afirmó el DT.
El cuerpo técnico de Sampaoli es consciente que enfrenta un torneo que puede volverse peligroso para su futuro. Chile nunca ha ganado la Copa América y lograrlo en casa es el sueño máximo de los 17 millones de chilenos y no puede defraudarlos.
Por eso, Sampaoli ahora busca una nueva alternativa para el próximo escollo en la Copa, México, que a primera vista no parece el duro rival que suele ser ante la falta de sus grandes estrellas que su técnico, Miguel Herrera, reservó para la Copa Oro de la Concacaf.
"Tenemos que analizar el desarrollo del juego porque ahora se viene un rival muy duro como lo es México, que corre mucho y que tiene un sistema que seguramente nos obliga a cambiar nuestra forma de jugar", dijo Sampaoli.
El Chile 'hibrido' parece dar resultados ya que con el triunfo ante Ecuador se transformó en el primer seleccionado local en ganar en la inauguración de la Copa América en 14 años, desde Colombia en 2001.
El dominio que Chile muestra en muchos de sus partidos no siempre se traduce en goles. Ante Ecuador fue una tromba los primeros 15 minutos de juego, con llegadas clarísimas pero que no fueron concretadas, lo que tiene con los pelos de punta a su hinchada.
El equipo tiene presente la falta de aprovechamiento de ese dominio que se ha tornado intrascendente, y que ha desesperado a los jugadores, quienes sienten la presión de ser locales y de la misión que les han impuestos los hinchas chilenos de ganar la Copa América.
"Siento que contra México va a haber menos ansiedad y menos nerviosismo" , dijo el volante Jorge Valdivia, uno de los puntales del vértigo chileno.
Sampaoli ha manifestado que Chile no dejará de ser un equipo agresivo y que el dominio lo mantendrá, incluso con las potencias Argentina, Brasil o Uruguay, pero aún le quedan muchos matices con los que pretende pintar el camino hacia el título continental tan esquivo para 'la Roja'.