NUEVA YORK, ( AFP ). La ONU y Estados Unidos anunciaron este miércoles la partida de República Centroafricana de todos sus empleados no esenciales y de sus familias ante el avance de las fuerzas rebeldes sobre la capital, Bangui.
Al cabo de más de dos semanas de operaciones armadas, los rebeldes del Seleika se frenaron a las puertas de la capital y aseguraron que no era su intención conquistarla, pero el portavoz de la ONU Martin Nesirky estimó que "sus contradictorios mensajes y su avance militar parecen indicar que tienen intención de apoderarse de Bangui".
El retiro "temporario" de las 200 personas que trabajan para la ONU en República Centroafricana constituye "una medida de precaución para reducir la presencia" del organismo "en caso en que la situación en Bangui se deteriore", agregó Nesirky.
Por su lado, el Departamento de Estado de Estados Unidos "autorizó el 23 de diciembre la partida de los familiares y del personal no esencial" de su legación diplomática y "el 25 de diciembre la embajada alentó fuertemente a todos los estadounidenses a abandonar" el país "en los vuelos comerciales, hasta que la situación mejore", anunció a la AFP un portavoz de la diplomacia norteamericana, Patrick Ventrell.
Francia dispuso por su parte la protección de su representación en Bangui, atacada este miércoles por manifestantes que reprochan a París su falta de reacción ante un movimiento rebelde que en dos semanas de ofensiva se conduce como dueño del país.




