MEXICO ( AFP ) El canciller mexicano, José Antonio Meade, convocó el lunes a la diplomacia de su país a apoyar desde el exterior los esfuerzos para lograr un México en paz, en un encuentro en el que se habló de renovar la imagen negativa generada por la violencia del narcotráfico.
Al encabezar la reunión anual de embajadores y cónsules en la Ciudad de México, el secretario de Relaciones Exteriores dictó los lineamientos a seguir por la diplomacia, con el nuevo gobierno que asumió el 1 de diciembre pasado.
"Los esfuerzos a favor de un México en paz", basados en una renovada estrategia de prevención del delito "deben contar con el firme apoyo de nuestra diplomacia", dijo Meade ante más de cien diplomáticos mexicanos y embajadores de otras naciones acreditados en el país.
El funcionario señaló que los diplomáticos mexicanos comisionados en el exterior deben identificar y acercar a las corporaciones policíacas y de procuración de justicia a las instancias internacionales para potenciar y hacer más eficaz su labor.
Este encuentro que reúne a toda la diplomacia del país desde hace 24 años, tomó los tintes de la forma en la que dirigía la política exterior el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México entre 1929 y 2000, en un ambiente de análisis crítico y público.
Embajadores y especialistas hablaron de la necesidad de revertir la imagen negativa que México se ganó con la sanguinaria disputa de los cárteles del narcotráfico y la lucha militarizada contra el crimen organizado que lanzó el gobierno pasado y que en seis años dejó un saldo de 70.000 muertos, según datos del nuevo gobierno.
El presidente Enrique Peña Nieto ha dicho que el Ejército seguirá en las calles, pero ha propuesto cambios en la estrategia de seguridad, que incluyen la creación de una gendarmería que pueda hacerse cargo paulatinamente de la lucha contra el crimen organizado.
"No se puede comprar un cambio, el cambio tiene que venir de nosotros mismos para revertir la imagen negativa", que hay del país, dijo de su lado durante la primera mesa de debate, Andrés Rozental ex embajador en el Reino Unido y consultor privado en temas de política exterior.
En la primera jornada de trabajo, los embajadores y cónsules destacaron como una fortaleza la estabilidad de las finanzas públicas del país y el buen comportamiento de la economía, que según pronósticos oficiales en 2012 podría crecer entre 3,5% y 4%.
Sin embargo, José Ángel Gurría, secretario General de la OCDE y ex canciller mexicano, consideró por su parte que esto no es suficiente.
Un país que tiene a la mitad de la población en la pobreza, con un bajo presupuesto de gobierno respecto a su PIB, y con una dependencia del 40% de los ingresos del petróleo "no puede pretender un enorme impacto internacional en virtud de su vulnerabilidad", indicó Gurría.
José Antonio Meade dijo que el país seguirá trabajando con organismos internacionales en la tarea de combatir la pobreza e impulsar las relaciones comerciales con otras naciones, entre las que destacó, las de la región Asía-Pacífico a las que definió como países que serán los "socios clave del siglo XXI".
El canciller indicó que México buscará "transformar una compleja interdependencia" que mantiene con Estados Unidos y Canadá, sus principales socios comerciales, en "favor de la prosperidad compartida". México destina a Estados Unidos y Canadá el 80% de sus exportaciones, en el marco del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) que firmó con estas naciones en 1994.
Con Europa propuso "aprovechar la actual situación" de crisis financiera como una "oportunidad y un estímulo para consolidar vínculos", mientras que con América Latina, "una región prioritaria" para México, pidió ampliar y diversificar las relaciones políticas y de integración económica.
FUENTE: Agencia AFP




