WASHINGTON Internacionales -  10 de diciembre 2013 - 08:24hs

Nominado al IRS enfrenta preguntas duras

El nominado del presidente Barack Obama para dirigir el Servicio de Rentas Internas (IRS) se presenta el martes ante una comisión del Senado para responder preguntas difíciles sobre la decisión de la entidad de investigar a grupos del Tea Party y su capacidad para administrar partes del nuevo plan de seguro médico.

Obama nominó a John Koskinen, ejecutivo y funcionario de gobierno retirado con experiencia en el manejo de crisis en varias organizaciones, para hacerse cargo del IRS en agosto. Si el Senado lo confirma, el especialista en reflotes empresariales de 74 años aceptará un término de cinco años, que lo llevaría a permanecer en el cargo más allá de la presidencia de Obama.

Koskinen se hizo cargo del reflote de la organización hipotecaria Freddie Mac después de estar al borde de la quiebra al final del gobierno del presidente George W. Bush. También ayudó a reestructurar los activos de la mayor quiebra de una compañía de seguros en la historia de Estados Unidos, Mutual Benefit Life, y ayudó a reorganizar Penn Central Transportation Company después de declarar la mayor bancarrota en la historia del país.

Su experiencia en el gobierno incluye los preparativos para los problemas informáticos potenciales asociados con el nuevo siglo, el llamado Y2K, y como administrador municipal del Distrito de Columbia entre 2002 y 2003, ayudar a restaurar la estabilidad financiera tras manos años de mala administración.

Con unos 90.000 empleados, el IRS procesa más de 140 millones de declaraciones de impuestos individuales todos los años. A partir del próximo año, el IRS administrará la mayor parte del programa federal de servicios médicos.

El martes, la Comisión de Finanzas del Senado celebrará la audiencia de confirmación de Koskinen. El senador Orrin Hatch, de Utah y el principal republicano del grupo, dijo que se reunió en privado con Koskinen en septiembre, tras lo cual Hatch prometió ser justo pero inflexible al considerar su nominación.

"Hay muchas cosas que deberá responder, y dada la experiencia mía y de muchos de mis colegas con su predecesor, tienen mucho que hacer para avanzar", dijo Hatch.

El IRS fue objeto de muchas críticas en mayo cuando funcionarios de la entidad reconocieron que los agentes habían investigado indebidamente a grupos del Tea Party y otras organizaciones conservadoras cuando solicitaron el estatus de exención fiscal. El Departamento de Justicia y tres comisiones del Congreso, incluida la de Finanzas, iniciaron investigaciones.

Las pesquisas, que aún no han concluido, han mostrado que empleados de las oficinas del IRS en Cincinnati comenzaron a escoger específicamente a grupos políticos conservadores para investigarlos en la primavera de 2010, y siguieron haciéndolo hasta 2012. Supervisores del IRS en Washington dirigieron las investigaciones, pero hasta ahora no se han dado a conocer pruebas de que alguien fuera de la entidad conocía de esas actividades o las dirigía.

Después que eso salió a la luz pública, Obama exigió la renuncia del comisionado en funciones del IRS y varios altos funcionarios fueron despedidos o se les permitió retirarse. Douglas Shulman, nombrado por Bush y comisionado interno cuando ocurrieron las investigaciones, abandonó el cargo el año pasado cuando su período concluyó.

El IRS también ha estado bajo la lupa porque manejará una buena parte de la nueva ley de seguro médico, que ha tenido un debut problemático.

La entidad, que forma parte del Departamento del Tesoro, estará a cargo de hacer cumplir el mandato de que la mayoría de los individuos tengan seguro médico y cobrar las multas a los que no lo compren. El IRS también distribuirá los subsidios para ayudar a la población a comprar seguro médico en los nuevos mercados estatales.

Obama ha solicitado un aumento de 14% en el presupuesto del IRS para el próximo año, en parte para ayudar a la agencia a administrar sus nuevas responsabilidades con el seguro médico. Los republicanos de la Cámara de Representantes han respondido con una propuesta para reducir en 25% el presupuesto del IRS.