CARACAS Internacionales -  2 de marzo 2014 - 13:49hs

Venezuela espera protestas estudiantiles

La capital venezolana, aletargada por un largo feriado, amaneció el domingo expectante ante cuatro marchas de estudiantes que buscan quejarse por el desabasto y exigir la liberación de sus compañeros detenidos durante protestas realizadas en las últimas semanas y que han dejado 18 muertos.

La marchas tendrán "carácter contestatario, pero pacífico", aseguró el domingo Juan Requesens, líder estudiantil de la Universidad Central de Venezuela a la televisora Globovisión.

Explicó que estudiantes de ocho universidades marcharán desde cuatro puntos del oriente de Caracas y se concentrarán en una plaza pública del municipio financiero y comercial de Chacao, que ha sido el centro de las manifestaciones contra el gobierno desde el 12 de febrero.

El presente Nicolás Maduro, que ha insistido que las protestas contra su gobierno representan "un golpe de estado continuado" de parte de la "derecha fascista" apoyada por Estados Unidos.

El 26 de febrero, Maduro encabezó en la sede del gobierno una conferencia por la paz, en la que representantes del sector privado insistieron que el país atraviesa por una situación económica difícil y que requiere cambios. A la reunión no asistieron los representantes de la oposición.

La noche del sábado y la madrugada del domingo, el centro de Caracas fue testigo de dos estruendosos "cacerolazos" convocados a través de redes sociales.

Desde azoteas de edificios y desde interior de sus apartamentos, residentes del centro de Caracas participaron en el denominado "Cacerolazo nacional" en contra de la administración del Maduro.

La noche del viernes se registró un violento incidente en Altamira, un barrio del este de Caracas, de clase media alta y gobernado por la oposición, cuando decenas de manifestantes comenzaron a lanzar bombas incendiarias, piedras y botellas contra los agentes de la guardia nacional que custodiaban la zona.

En otras zonas de Venezuela, como la industrial ciudad de Valencia, al oeste de la capital, Mérida y San Cristóbal, cerca de la frontera con Colombia, los manifestantes mantienen desde hace varios días barricadas incendiarias y obstáculos para impedir el ingreso de los militares, policía y grupos afines al gobierno.