BRASIL Internacionales -  3 de abril 2014 - 17:40hs

Prometen ombudsmen en favelas de Río de Janeiro

Las autoridades brasileñas establecerán oficinas en los barrios pobres de la segunda ciudad más grande de Brasil para recibir quejas sobre abuso de la fuerza por parte de la policía, dijo el jueves el funcionario de seguridad de mayor rango del estado de Río de Janeiro.

José Mariano Beltrame realizó la promesa durante una reunión con residentes del complejo de favelas Mare, quien expresó temores respecto a la violencia policiaca y abuso a los derechos humanos.

Beltrame admitió que la policía "en ocasiones actúa de manera agresiva", pero agregó que "esa no es la regla".

Señaló que se instalarán oficinas de ombudsmen en barrios pobres con unidades policiacas de pacificación que tienen como tarea expulsar a narcotraficantes y mejorar la seguridad.

El 30 de marzo, agentes policiacos y soldados de la marina ingresaron a Mare, un complejo de 15 favelas.

Fuerzas de Seguridad establecerán con el tiempo puestos permanentes en Mare como parte del programa de pacificación que comenzó en 2008 y busca dar seguridad a Río de Janeiro antes de la realización de la Copa Mundial de fútbol y de los Juegos Olímpicos de 2016. La policía ha instalado 37 puestos de ese tipo en años recientes en un área que cubre 1,5 millones de personas.

En meses recientes, pandillas han atacado puestos policiacos en otros barrios pobres bajo órdenes de líderes pandilleros encarcelados que quieren detener la propagación del programa. Con cada zona que ocupa la policía, las pandillas pierden territorio valioso para la fabricación y venta de drogas.