El poblado de Novoazovsk, estratégicamente ubicado en el sureste de Ucrania, parecía estar el jueves bajo el firme control de los separatistas apoyados por Rusia y el presidente ucraniano convocó una reunión de emergencia del consejo de seguridad del país mientras crece la preocupación acerca de la apertura de un nuevo frente en el conflicto.
El jueves por la mañana, un periodista de The Associated Press vio los puntos de control de los rebeldes en las afueras y se le dijo que no podía entrar. Uno de los rebeldes dijo que no había combates en la ciudad.
Novoazovsk, que se encuentra a lo largo de la carretera que une a Rusia con la península de Crimea que Moscú se anexó, había sido objeto de bombardeos durante tres días, y los rebeldes ingresaron el miércoles. La parte sureste de Ucrania a lo largo del Mar de Azov previamente había escapado de los combates que envuelven las zonas del norte.
El presidente Petro Poroshenko anunció en un comunicado publicado en internet que canceló una visita a Turquía para la toma de posesión del nuevo presidente electo, Recep Tayyip Erdogan, y convocaba una sesión de emergencia del consejo de seguridad de Ucrania.
"He decidido cancelar mi visita a Turquía a causa de la fuerte escalada de la situación en la región de Donetsk ... mientras las fuerzas rusas han entrado en Ucrania", dijo. "Hoy el lugar del presidente está en Kiev".
El nuevo frente en el sudeste agitó los temores de que los separatistas están tratando de crear un enlace terrestre entre Rusia y Crimea. Si tienen éxito, podría darles a ellos o a Rusia el control sobre todo el Mar de Azov, así como el gas y las riquezas minerales que los expertos en energía creen que contiene.
Ucrania ya perdió aproximadamente la mitad de su costa, varios puertos importantes y significativos derechos minerales sobre el Mar Negro en marzo, cuando Rusia se anexionó Crimea.
En Donetsk, la mayor ciudad controlada por los rebeldes, 11 personas murieron por los bombardeos durante la noche, dijo que el gobierno de la ciudad en un comunicado.