El año pasado, el empresario ruso-estadounidense Mike Zaltsman trató de contratar al astro Tim Tebow para que jugara en Moscú con su equipo de fútbol americano. Ahora, acusado de romper una ventana, Zaltsman comparte una celda hacinada con narcotraficantes en Rusia.
La vida ha cambiado vertiginosamente para este empresario de Boston, desde que una disputa en torno a una oficina que él le había alquilado a un magnate ruso degeneró en un largo enfrentamiento y luego su detención en abril.
El caso deja en evidencia el ambiente empresarial caótico en Rusia, donde miles de personas han terminado en la cárcel debido a disputas o rivalidades en el mundo de los negocios. Incluso delitos menores son usados como pretexto para mantener a gente en la cárcel durante meses o incluso años.
Es difícil decir quién tiene la razón en esta extraña disputa por la oficina, pero la forma como Zaltsman está siendo tratado, según sus defensores, es excesiva independientemente de las circunstancias.
"El hecho de que fue encarcelado por una ventana rota, eso es algo cruel y tristemente típico de Rusia", declaró Yana Yakovleva, fundadora del grupo activista Solidaridad con los Empresarios. La policía de Moscú se negó a formular declaraciones sobre el caso Zaltsman.
Zaltsman, quien posee doble nacionalidad rusa-estadounidense, fue acusado de alteración del orden público, el mismo cargo presentado contra las chicas del grupo de rock Pussy Riot, que fueron enviadas a un campamento de trabajos forzados. De ser hallado culpable, Zaltsman podría ser sentenciado a siete años de cárcel.
El empresario, que niega acusaciones de que no pagó su alquiler, dice que no ha tenido contacto con representantes de la embajada estadounidense. Una fuente de la embajada, que pidió no ser identificada, niega esto, y afirma que diplomáticos estadounidenses han estado en contacto con Zaltsman y monitorean el caso.
El encarcelamiento de Zaltsman coincide con las tensiones crecientes entre Washington y Moscú en torno a Ucrania, y un ánimo antiestadounidense que ahora permea la sociedad rusa.
Zaltsman se crio en Rusia y se mudó a Boston en 1996, a los 19 años, junto con sus padres, escapando del caos y la pobreza que agobiaron a Rusia tras el colapso de la Unión Soviética. Cinco años después, se convirtió en ciudadano estadounidense.
Tras cursar estudios en la Northeastern University y un tiempo trabajando en una librería rusa en Boston, incursionó en el comercio y en medios de comunicación, con lo que amasó una fortuna de unos 10 millones de dólares. Se mudó de vuelta a Rusia en 2005 e invirtió el dinero en fundar un equipo de fútbol americano, Black Storm ("Tormenta Negra"), que logró contratar a seis jugadores estadounidenses pero no al famoso Tebow.
Hasta tiempos recientes, Zaltsman, de 37 años, pasaba su tiempo entre Los Ángeles, Boston y Moscú. Ahora vive en el Centro Penitenciario Número 5 de Moscú. Dice que lleva siete meses compartiendo una celda con otros 15 prisioneros, sin juicio a la vista. Cada prisionero tiene apenas dos metros cuadrados de espacio, dice, apenas lo suficiente para poder acostarse.
"Casi nunca veo el Sol ni el cielo, se me ha olvidado cómo son", comenta.
FUENTE: AP