Cuatro oficiales marítimos más fueron colocados el viernes bajo investigación en momentos que un transbordador calcinado llegaba remolcado al puerto italiano de Brindisi y las autoridades se preparaban para buscar más fallecidos en su interior.
El incendio comenzó el domingo y destruyó el ferry Norman Atlantic, con un saldo de por lo menos 11 personas. Italia ha informado que rescató a 477 personas, en su mayoría con helicópteros, mientras el barco era azotado por vientos de galera.
La pesquisa del desastre se amplió el viernes. Además del capitán del barco y el director de la compañía que construyó la embarcación —los dos italianos— la fiscalía de Bari comenzó a investigar a otros dos tripulantes y dos representantes de la línea griega de transbordadores Anek, que alquilaba el Norman Atlantic, reportó la agencia italiana de noticias ANSA.
El remolque del ferry en medio de aguas agitadas en el Adriático demoró 17 horas.
Giuseppe Barretta, dueño de la empresa del remolcador, dijo a The Associated Press en Brindisi que los bomberos y un fiscal serán los primeros en abordar la embarcación el viernes para inspeccionarlas, en caso de que quede algún cadáver, y comenzarán la investigación del incendio.
Los fiscales temen que inmigrantes no incluidos en el manifiesto de pasajeros de la embarcación pudieran haber perecido en el fuego.
Diarios italianos indicaron, sobre la base de la transcripción del interrogatorio del capitán del ferry el miércoles, que el capitán Argilio Giacomazzi dijo a los fiscales que la tripulación no siguió debidamente sus órdenes al bajar los botes salvavidas y que en la cubierta de vehículos había demasiados carros.
Pero los fiscales de Bari han declinado decir qué les dijo el capitán, citando las leyes que rigen las investigaciones.
FUENTE: AP


