BRUSELAS Internacionales -  23 de abril de 2015 - 09:09

La UE encara las peticiones de que actúe ante la inmigración

Los líderes de la Unión Europea reunidos para una cumbre extraordinario se enfrentaban el jueves a peticiones generalizadas de que apliquen medidas de emergencia para salvar vidas en el Mediterráneo, donde cientos de migrantes desaparecieron y se cree que se ahogaron en los últimos días.

Los gobernantes de los estados miembros estudiarán un plan de respuesta a la crisis, después de que más 10.000 migrantes fueran rescatados en una semana de las aguas entre Italia y Libia. Se espera que aprueben medidas de acción rápida.

El presidente del Consejo Europeo, instó a los mandatarios de los 28 países a "acordar medidas muy prácticas", como "reforzar las posibilidades de búsqueda y rescate, combatiendo a los contrabandistas y disuadiendo a sus víctimas de que pongan su vida en peligro, al tiempo que se refuerza la solidaridad".

Una pieza clave del plan contempla perseguir a los traficantes de personas que trabajan en Libia y destruir sus embarcaciones para detener el flujo de personas que intentan entrar en Europa.

"Las operaciones navales europeas en el cuerno de África han combatido con éxito la piratería, y debe desarrollarse una iniciativa similar para combatir con éxito el tráfico de personas en el Mediterráneo", escribió el primer ministro italiano, Matteo Renzi, en una columna de opinión en el New York Times. "Los barcos de contrabando deben quedar fuera de servicio".

La comisión europea ha planteado la ida de una misión civil y militar que logre ese objetivo, pero se enfrenta a muchos obstáculos legales y provocado controversia antes de la cumbre.

También está previsto que los gobernantes respondan a la preocupación expresada por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que pidió un programa europeo más fuerte de búsqueda y rescate y más canales de inmigración legal. "Todos tenemos un imperativo moral de actuar deprisa", dijo Ban en una carta a Tusk a la que tuvo acceso Associated Press.

Los gobernantes europeos se comprometerán a multiplicar por dos el tamaño de las operaciones de fronteras europeas en el Mediterráneo, según fuentes de la UE, pero esas operaciones están diseñadas para registrar los movimientos migratorios, no necesariamente para salvar vidas.

Un alto cargo europeo dijo que también se espera recibir luz verde para un programa piloto para reubicar a unos 5.000 refugiados. La fuente, que participó en la preparación de la cumbre del jueves en Bruselas, no tenía autorización para comentar el tema públicamente.

Ese plan de reubicación afectaría al equivalente de la mitad de los que llegaron sólo en la última semana y a una diminuta fracción de los cientos de miles de personas que probablemente llegarán este año.

Amnistía Internacional y Médicos Sin Fronteras quieren que se lance un esfuerzo internacional de rescate para ayudar a los miles de personas que huyen de conflictos y pobreza en lugares como Siria, Eritrea y Somalia.

Según la agencia de refugiados de Naciones Unidas, 219.000 refugiados e inmigrantes cruzaron el Mediterráneo el año pasado y al menos 3.500 personas murieron en el intento. Se cree que este mes podrían haber muerto unas 1.000 personas.

Las voces críticas atribuyen esas cifras al desmantelamiento de Mare Nostrum, una gran operación de rescate italiana que trabajó en 2013 y 2014 cerca de la costa Libia, en la ruta más transitada por los migrantes.

Una misión europea más pequeña, Tritón, sustituyó a Mare Nostrum. El nuevo programa no tiene un mandato de rescate, aunque sí responde a llamadas de emergencia dentro de sus obligaciones internacionales y ha salvado miles de vidas desde su lanzamiento el año pasado.

Algunos legisladores temen que los gobiernos europeos puedan redoblar sus tareas de rescate mientras la atención mediática permanezca en la cumbre, pero que los compromisos de solidaridad puedan desvanecerse con rapidez como ha ocurrido en el pasado.

En la actualidad, cinco de los 28 estados miembros —Italia, Grecia, Malta, Alemania y Suecia— gestionan a casi el 70% de los migrantes llegados a la UE.