El grupo Estado Islámico (EI) llevó a cabo numerosos ataques este viernes contra el ejército sirio en Hasaké (noreste), que podría convertirse en la segunda capital provincial en caer en manos de los yihadistas.
La batalla por Hasaké comenzó el 30 de mayo. "Se siguen registrando duros combates entre fuerzas del régimen y el EI en los alrededores de Hasaké, donde la fuerza aérea bombardea intensamente las posiciones yihadistas", según la ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
El ejército sirio, leal al presidente Bashar al Asad, controla los suburbios del sur de Hasaké y "sigue movilizando" refuerzos, afirmó a la AFP Rami Abdel Rahman, el director del OSDH, con sede en Gran Bretaña.
Varias familias de esos barrios huyeron hacia los sectores kurdos en el norte y el oeste de la ciudad.
"Por el momento los kurdos no participan en los combates porque la batalla no ha llegado hasta su sector", agregó el director de la ONG.
El diario sirio Al Watan, cercano al régimen, ha criticado la poca implicación de las fuerzas kurdas en la batalla de Hasaké.
La conquista de esa ciudad le permitiría al EI controlar una segunda capital de provincia en Siria después de Raqa (norte), su bastión en los extensos territorios que domina en el norte y el este del país.
De caer en manos yihadistas, se convertiría en la tercera capital de provincia perdida por el régimen de Damasco, después de que Al Qaida y grupos rebeldes le arrebataran Idleb (noroeste).




