Europa Internacionales -  13 de junio de 2015 - 12:03

Inmigrantes varados en Europa se enfrentan con policías

Paz, libertad y trabajo es lo que pide un centenar de migrantes bloqueados por las autoridades francesas en la frontera italiana, los cuales quieren que "los dejen pasar" para ir al país europeo de sus sueños.

Una decena de gendarmes franceses impide el paso de esos migrantes, que se manifiestan pacíficamente en la ciudad italiana de Ventimiglia, donde están bloqueados desde hace dos días.

Un gendarme confirma que ha recibido la orden de no dejar pasar a ningún migrante, al tiempo que la frontera sigue abierta para los vehículos y los turistas.

Los migrantes se manifiestan con carteles escritos en inglés que rezan "Necesitamos documentos", "Necesitamos libertad", "Necesitamos pasar" o "Respuesta política de la Unión Europea".

Los migrantes son en su mayoría oriundos de África y llegaron a Italia después de cruzar el mar Mediterráneo en barcos que zarparon de Libia.

Vienen en particular de Somalia, Eritrea, Costa de Marfil o Sudán, explica un joven que dice llamarse Mohamed y haber nacido en 1992 en Sudán.

Mohamed llegó con su hermano a Catania, Sicilia, desde donde en tren y autobús subió hacia el norte hasta llegar a la frontera con Francia.

"Yo quiero ir a Francia, pero otros quieren ir a Suiza, Alemania o Gran Bretaña", dice Mohamed.

"Queremos tolerancia para quedarnos en Francia", agrega.

La Cruz Roja está presente en Ventimiglia, indica uno de sus miembros, Walter Muscatello, según el cual, por el momento, la prefectura italiana no decidió abrir un lugar de albergue en Ventimiglia.

La Cruz Roja repartió café, jugo de fruta y bollos en la mañana del sábado, pero sólo los consumieron las mujeres y los niños, ya que los hombres optaron por no alimentarse para que las autoridades acepten su pedido.

"Gracias Italia, no necesitamos comida", escribieron en una pancarta.

"Nos negamos a comer", explica Mustafá Alí, un sudanés de 20 años. "Pasamos todo el día de ayer en medio del calor y la noche bajo la lluvia y con frío", constata.

"Si nos vamos a morir aquí, no necesitamos comer", añade.

Migrantes que vienen del sur de Italia ya se han instalado en las estaciones de tren de Ventimiglia o Niza (sureste de Francia), pero es la primera vez que un grupo grande se instala abiertamente a pocos metros de la frontera y la primera vez que se manifiestan de este modo.

En los últimos siete días, una cifra récord de 1.493 migrantes ilegales fueron detenidos por las fuerzas de seguridad francesas en la región fronteriza con Italia, según el prefecto Adolphe Colrat. Un total de 1.097 migrantes fueron enviados de vuelta a Italia, indicó Colrat.

FUENTE: AFP

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