ESPANA Internacionales -  24 de julio de 2015 - 10:23

El toreo, en alerta roja en gran parte de España

Nunca antes en su historia el toreo había estado tan cuestionado como ahora, debido, principalmente, al cambio político experimentado en España tras las elecciones autonómicas de mayo, con la irrupción de formaciones ciudadanas de izquierda, que ha llevado a muchos ayuntamientos a suspender sus ferias.

El caso de mayor repercusión lo ha representado La Coruña (noroeste), cuyo alcalde, Xulio Ferreiro, ha cerrado la puerta a la celebración de la feria de María Pita.

También en Huesca (noreste) saltaron las alarmas en el sector taurino cuando el tripartito de socialistas con las formaciones Cambiar Huesca y Aragón Sí Puede, hicieron público un documento en el que, entre otras medidas, se recogía la "desaparición paulatina" de los festejos taurinos en la ciudad a partir de 2017.

Algo parecido podría ocurrir también en Ciudad Real (centro), que, aunque este año ha permitido la celebración de la feria taurina en honor a la Virgen del Prado, la nueva alcaldesa de la ciudad, la socialista Pilar Zamora, podría ceder a una de las medidas impuestas por su socio político, Ganemos, para que en los próximos años fueran también desapareciendo los festejos taurinos.

En el litoral mediterráneo la situación es, cuanto menos, peliaguda.

El nuevo equipo de gobierno de la ciudad de Alicante se plantea someter a referéndum la continuidad de su feria de Hogueras, mientras que en Valencia, y aunque aún no hay una declaración oficial al respecto, el nuevo gobierno regional, capitaneado por Compromís, recoge en su programa electoral declarar la ciudad "libre de espectáculos taurinos con animales y no subvencionar con dinero público ningún acto donde se maltraten seres vivos".

Otras localidades de la Comunidad Valenciana como Alcira o Gandía ya han suspendido sus ferias taurinas y espectáculos de "bous al carrer" (una versión de los encierros taurinos); Xátiva, cuyos festejos para esta temporada son oficiales, podría seguir los mismos pasos a partir de 2016.

En esta dirección camina también la nueva línea política de Palma de Mallorca, ciudad que cada año celebra un festejo taurino en su coliseo balear, y este año podría ser el último antes de que la ciudad se declarase oficialmente en contra de la Tauromaquia.

Otras ciudades que podrían alterar sus tradiciones taurinas tras el giro político experimentado son Pamplona, Zamora, Castellón, Zaragoza y la navarra Tudela, si se cumplen los anuncios hechos en los programas electorales de los partidos gobernantes.

Pero no todo son noticias adversas para el sector taurino. La victoria del nacionalista PNV en San Sebastián ha devuelto los toros a la ciudad; en Barcelona se sigue pendiente de una resolución del Tribunal Constitucional, mientras que en algunos municipios madrileños como Pinto, Alcobendas, Ciempozuelos y San Sebastián de los Reyes ha vencido la moción de la oposición de mantener sus ferias taurinas.

FUENTE: EFE

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