ALEMANIA Internacionales -  14 de septiembre 2015 - 11:32hs

Controles fronterizos causan caos vehicular

Los controles fronterizos recién impuestos por Alemania han causado congestiones vehiculares de hasta 20 kilómetros (12 millas) de largo en las carreteras en Austria.

El operador austriaco de carreteras Asfinag informó que la congestión más larga fue en la autopista A8 cerca de la ciudad alemana de Passau, informó la agencia Austria Press Agency.

También llegó a juntarse una fila de 10 kilómetros (6 millas) en la autopista A10 en Salzburgo.

Alemania informó que los refugiados todavía serán bienvenidos al país sin importar los controles fronterizos que introdujo el domingo, pero que lo harán de forma más ordenada.

El primer ministro húngaro Viktor Orban anunció nuevas leyes migratorias que entrarán en vigor a medianoche.

Hungría prevé encarcelar a traficantes de personas y deportar a Serbia a migrantes que no pasen por los retenes fronterizos y se registren con las autoridades.

Orban dijo el lunes a la policía fronteriza que "los cruces ilegales ya no serán faltas menores sino delitos graves penalizados con cárcel".

Agregó que el "castigo por trafica personas será tan severo que será verdaderamente merecido por aquellos que lucran con la vida y destino de otros".

Aun así, Orban aconsejó a la policía usar fuerza mínima y tratar a los recién llegados como congéneres. La policía húngara detuvo a 5.809 migrantes el domingo y 4.300 el sábado.

La Unión Europea busca que los estados miembro contribuyan con barcos y aviones militares a una operación internacional en el Mediterráneo para reducir el tráfico humano.

De aprobarse el programa, los barcos podrían incautar y desviar a embarcaciones sin bandera en aguas internacionales, pero no en aguas territoriales de una nación.

El proceso de aprobación tardaría semanas.

El primer ministro húngaro Viktor Orban dijo a la policía que debe defender "a Hungría y Europa" y proteger "nuestra forma de vida".

El lunes en una ceremonia en Budapest, en la esplendorosa explanada de los Héroes, donde hay estatuas que honran a los padres fundadores de Hungría, Orban dijo a 860 policías que nuevas leyes que se anunciarán el martes les permitirá arrestar y levantar cargos a aquellos que entren al país y que las sanciones irán de la deportación al encarcelamiento.

Orban espera que las nuevas medidas disuadan a los extranjeros de viajar a Hungría.

La primera ministra de Polonia Ewa Kopacz dijo que las fronteras externas de la Unión Europea deben ser estrictamente controladas ante el tremendo crecimiento de los inmigrantes.

Agregó que su país volverá a restablecer controles fronterizos si ve alguna amenaza externa. No dio más detalles al respecto.

Los ministros del Interior de la UE se reúnen el lunes en Bruselas para hablar de cómo dar refugio a unas 160.000 personas entre las 28 naciones del bloque.

Kopacz manifestó que Polonia no aceptará la cuota de refugiados —unas 12.000 personas— que quiere la UE. Agregó que "aceptaremos al número de refugiados que podamos solventar, no más ni menos".

Polonia ha manifestado que aceptaría a 2.000 refugiados.

La ministra del Interior de Austria Johanna Mikl-Leitner dice que el país hará lo mismo que Alemania e introducirá controles fronterizos para manejar el flujo de personas que llegan de Hungría.

Hablando desde Bruselas, dijo que los puestos de control serán introducidos "tan pronto como sea posible" en la frontera astro-húngara.

Decenas de miles de personas que huyeron de sus países están ingresando a Europa por tren, autobús o a pie. Aquellos que buscan llegar a Alemania por lo regular pasan primero por Hungría y Austria.

El fin de semana Alemania anunció revisiones fronterizas para hacer frente a la emergencia migratoria europea y Eslovaquia hizo un anuncio similar el lunes.

Alemania dice que los refugiados seguirán llegando después de introducir controles en la frontera con Austria, pero espera hacerlo de forma más ordenada.

El fin de semana Alemania anunció controles fronterizos después de que miles llegaran en tren la última semana. En la ciudad de Munich, en el sur, por mucho el principal punto de ingreso, llegaron 12.200 migrantes el sábado y 7.100 el domingo.

El portavoz del gobierno Steffen Seibert dijo el lunes que "los controles temporales fronterizos no representan el cierre de la frontera".

Agregó que los refugiados "seguirán llegando a Alemania. Espiamos que esto pueda transcurrir como un proceso más ordenado y en un proceso paneuropeo donde cada estado haga su tarea en solidaridad".

El vicecanciller alemán defiende la decisión de su país de introducir controles de fronteras en algunos puestos de frontera durante el fin de semana.

Sigmar Gabriel señala en una carta a los miembros de su Partido Social Demócrata que la decisión "no se trata de un cierre de fronteras y desde luego no es una suspensión del derecho básico al asilo".

Sin embargo, señala, debe verse como una "señal clara" a "nuestros socios europeos de que Alemania, aunque estemos preparados para ofrecer una asistencia desproporcionada, no puede acomodar por sí sola a todos los refugiados".

"Confiamos en que sólo necesitemos los controles de frontera durante un breve periodo y que nuestros socios dejen claro que están preparados para compartir la responsabilidad europea", añade.

Alemania espera que 1 millón de refugiados y migrantes entren en el país este año, indica Gabriel.

Eslovaquia retoma los controles en sus fronteras con Hungría y Austria debido a la crisis migratoria.

El Ministerio eslovaco del Interior anuncia las medidas un día después de que Alemania hiciera lo mismo en su frontera con Austria.

Las autoridades desplegaron 220 agentes adicionales en los puestos de frontera y a lo largo de la frontera, y anunciaron que se coordinarían con los cuerpos de policía de las vecinas Austria, Hungría y República Checa.

República Checa reforzó el domingo su personal en la frontera con Austria, pero aún no ha reintroducido los controles de frontera.

Alemania puede esperar con que más de un millón de migrantes lleguen este año al país, señala el vicecanciller, elevando la estimación anterior en 200.000 personas.

En una carta a los miembros de su Partido Social Demócrata, Sigmar Gabriel señala que "todo apunta al hecho de que no tendremos 800.000 migrantes como predijo el Ministerio del Interior, sino un millón".

En la misiva, Gabriel pide a otros países europeos que hagan más en la crisis de migrantes, afirmando que debe haber un "esfuerzo europeo común" por gestionar la situación. Alemania recibe por el momento más solicitantes de asilo que ningún otro país de la UE.

Unas 5.800 personas que huyen de sus hogares han entrado en Hungría en un día, alcanzando de lejos la cifra más alta este año, mientras el país se prepara para aplicar nuevas medidas de inmigración y controles de frontera más estrictos.

La policía húngara detuvo el domingo a 5.809 migrantes, batiendo el récord anterior de 4.330 establecido el sábado.

Otras 3.280 personas habían sido detenidas por cruzar la frontera de manera ilegal para las 8 de la mañana del lunes, indica la policía, elevando el total de 2015 a 195.000 personas.

Las autoridades húngaras esperan que un refuerzo de las patrullas de frontera, una cerca de 4 metros (13 pies) de alto en la frontera con Serbia y nuevas leyes que criminalizan la entrada en Hungría de forma ilegal o cortando la cerca disuadan a los migrantes de entrar en el país en su camino hacia Alemania y otros países más ricos de la UE.

Austria podría desplegar al ejército para ayudar a la policía a gestionar la llegada de migrantes a la frontera del país si es necesario, indica el canciller austriaco.

El gobierno ha aprobado una solicitud de asistencia del ejército presentada por el Ministerio del Interior, señala la Austria Press Agency citando al canciller, Werner Faymann.

El ejército se centrará en prestar ayuda humanitaria dentro de Austria, aunque si es necesario se desplegarán soldados en las fronteras, señala Faymann.

Austria recibe un flujo constante de refugiados que cruzan su frontera con Hungría.

La Guardia Costera griega sigue buscando la zona de la remota isla de Farmakonissi después del naufragio de una embarcación de madera que llevaba migrantes y refugiados desde la vecina costa turca. En el accidente murieron al menos 34 personas, 15 de ellas niños.

Dos embarcaciones de guardacostas y un equipo de buzos buscaba en la zona el lunes posibles sobrevivientes o víctimas mortales. El ministro de la Marina Mercante, Christos Zois, viajó a la isla para ser informado del curso de la operación.

El bote se hundió el domingo en medio de mala mar y fuertes vientos. La Guardia Costera rescató a 68 personas del mar, y otras 30 lograron nadar hasta Farmakonissi.

Por otro lado, la Guardia Costera dijo haber rescatado durante el fin de semana a 1.429 personas en el mar en 58 salidas en torno a las islas de Lesbos, Chios, Samos, Agathonissi, Kos, Symi y Rodas, entre el viernes por la mañana y el lunes por la mañana.

Miles de migrantes siguen llegando a dos localidades austriacas en la frontera con Hungría, en el este del país, según la policía austriaca.

Unas 14.000 personas llegaron el domingo a Nickelsdorf, que ha sido el principal punto de entrada en el país durante la última semana y otras 2.500 en las primeras horas del lunes, señala el portavoz policial Gerald Pangl.

En los últimos días, otros muchos migrantes han cruzado a Austria por otra ruta más al sur, hacia Helligenkreuz. Se espera el lunes arriben allí entre 5.000 y 10.000 personas, señala el portavoz policial Gerald Koller a la Austria Press Agency. Unas 500 personas llegan cada hora a la localidad en autobuses, indica.

Francia pide que se refuercen los controles en las fronteras de Europa, en especial en Grecia, Italia y Hungría, para gestionar la llegada de migrantes y distinguir a los refugiados de los migrantes económicos.

El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, pide que se establezcan centros donde pueda procesarse a los miles de migrantes que llegan, así como un proceso común sobre la concesión de asilo.

"Detrás de esta realidad humanitaria hay una realidad europea", dice Cazeneuve a la cadena de radio RTL. El ministro rechaza las peticiones del partido de ultraderecha galo Frente Nacional de que se impongan controles de frontera entre Francia y Alemania.

El jefe de derechos humanos de Naciones Unidas pide que se amplíen "las vías de migración y reubicación regular" para los migrantes y refugiados en lugares como Europa, y afirma que eso impedirá muertes y reducirá el tráfico de personas.

En declaraciones el lunes ante el Consejo de Derechos humanos en Ginebra, Zeid Raad al-Hussein elogia a la "gente corriente" que se ha ofrecido para ayudar a migrantes y refugiados en Austria, Bélgica, Finlandia, Alemania e "incluso —pese a la antigua xenofobia de tabloides y algunos políticos— en Gran Bretaña".

Los controles introducidos por Alemania en su frontera con Austria han producido atascos de tráfico en los cruces.

El lunes se acumulaban atascos de unos 3 kilómetros (dos millas) en la autopista A8 en Bad Reichenhall, cerca de la ciudad austriaca de Salzburg, según indica la agencia de noticias dpa citando a las autoridades bávaras. La cadena regional Bayerischer Rundfunk informa de una cola de 6 kilómetros (casi cuatro millas) en la autopista A3 cerca de Passau.

Alemania introdujo controles temporales en la frontera el domingo por la noche para reducir el ritmo de llegada de migrantes procedentes de Hungría a través de Austria.

Los servicios de trenes de Austria a Alemania se reanudaron el lunes por la mañana tras ser suspendidos el domingo. El tramo entre la ciudad austriaca de Salzburgo y la localidad fronteriza alemana de Freilassing permaneció cerrado en un primer momento por noticias sobre que habría personas en las vías, pero la policía dijo no haber encontrado a nadie.

Los ministros de Interior de la Unión Europea se reunieron el lunes en una cumbre de emergencia sobre migración, un día después de que Alemania retomara los controles en su frontera con Austria para frenar el ritmo de llegadas de refugiados.

Los ministros intentarán reducir sus amplias diferencias de opinión sobre cómo compartir la responsabilidad por los miles de migrantes que llegan cada día, y aliviar la carga que soportan los estados en las fronteras exteriores del grupo.

Sus conversaciones se centrarán en cómo distribuir a 160.000 refugiados durante los próximos dos años.

La llegada de unos 500.000 migrantes en lo que va de año ha tomado a la UE por sorpresa, y el bloque europeo ha reaccionado con lentitud a la situación.

Los ministros confirmarán la distribución de un contingente inicial de 40.000 refugiados, pero este plan se elaboró en mayo, y algunos estados siguen negándose a asumir su parte proporcional antes de final de año.

El servicio alemán de ferrocarriles retoma los servicios de trenes desde Austria, después de que las autoridades ordenasen una suspensión temporal el domingo por la noche.

Los trayectos se retomaron a las 7 de la mañana (0500 GMT), indica una portavoz de Deutsche Bahn, bajo condición de anonimato en línea con las normas de la agencia.

Sin embargo, la línea principal entre Salzburgo y Múnich permanece cerrada entre la ciudad austriaca de Salzburgo y la localidad fronteriza alemana de Freilassing porque hay personas en las vías.

Los servicios de tren se suspendieron unas 12 horas cuando Alemania introdujo controles de frontera temporales el domingo por la noche para reducir el ritmo de llegada de los miles de refugiados que avanzan hacia su frontera.