Israel Internacionales -  8 de octubre de 2015 - 14:25

Abás dice que Israel debe alejarse de lugares santos musulmanes y cristianos

El presidente palestino, Mahmud Abás, ha manifestado que Israel debe alejarse de los lugares santos palestinos, tanto musulmanes como cristianos, al tiempo que mostró su voluntad de seguir buscando la paz.

En una intervención anoche ante el Comité Central de su partido, el nacionalista Al Fatah, difundida hoy por la televisión oficial palestina, Abás manifestó dirigiéndose a los israelíes: "Permaneced alejados de nuestro lugares sagrados musulmanes y cristianos. Nuestras manos continúan tendidas hacia la paz, pese a todo el sufrimiento que nos infligís".

Abás reiteró que el liderazgo palestino no apoya la violencia, si bien tampoco condenó la actual oleada de ataques, que se ha extendido por Cisjordania, Israel y Jerusalén Este en la última semana.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha acusado a Abás de no poner freno a la violencia e incluso de instigarla con su discurso hace poco más de una semana ante la Asamblea General de la ONU, en el que señaló que los palestinos no pueden sentirse ya comprometidos con los acuerdos firmados con Israel, en tanto que este país continué vulnerándolos.

Sin embargo, fuentes militares israelíes indicaron que Abás no solo no está instigando la ola de violencia sino que está haciendo lo posible por calmar los ánimos.

Los disturbios y ataques continuaron hoy por octavo día consecutivo y han costado la vida de cuatro israelíes y siete palestinos, tres de ellos autores de ataques y uno sospechoso de agredir a un israelí con arma blanca en la noche del sábado.

El último fallecido fue palestino, que perdió hoy la vida en los disturbios registrados en el campo de refugiados de Shuafat, en Jerusalén Este, con fuerzas de seguridad israelíes.

Solo entre ayer y hoy, jóvenes palestinos han perpetrado seis apuñalamientos y han herido a doce israelíes.

La tensión se inició hace tres semanas al producirse violentos choques en la Explanada de las Mezquitas (conocida como el Noble Santuario para los musulmanes o Monte del Templo para los judíos), en Jerusalén Este, ocupada por Israel en la Guerra de los seis días de 1967.

A los enfrentamientos y restricciones israelíes en torno al recinto sagrado, se sumó la muerte de otro israelí el 13 de septiembre al ser atacado su vehículo por una pedrada lanzada por jóvenes palestinos en Jerusalén Este.

Además, en ese intervalo de tiempo fallecieron otros dos palestinos, uno al explotarle un artefacto cuando iba a lanzarlo contra una patrulla israelí, y una mujer que portaba un cuchillo y fue tiroteada en un puesto militar en la ciudad cisjordana de Hebrón.

En este período 1.300 palestinos han resultado heridos o intoxicados por gases lacrimógenos, balas recubiertas de caucho y munición real de los empleados por el Ejército israelí y se han practicado unas 450 detenciones en los territorios ocupados, según cifras de la Media Luna Roja y de la organización de ayuda a presos palestinos Adamir.

FUENTE: EFE