CISJORDANIA Internacionales -  16 de octubre de 2015 - 10:39

Matan a palestino con chaleco de "prensa"; hirió soldado

Un palestino que vestía un chaleco amarillo con la palabra "prensa" hirió a puñaladas a un soldado israelí en la ciudad cisjordana de Hebrón el viernes y a su vez fue muerto a tiros por los soldados, prolongando una ola de incidentes similares en el último mes.

En Naplusa, otra población cisjordana, palestinos atacaron con bombas molotov un sitio que algunos judíos veneran como la tumba del personaje bíblico José. Las llamas tiznaron los muros exteriores de la pequeña estructura de piedra que ha sido escenario frecuente de choques en el pasado.

Ocho israelíes han muerto, en su mayoría apuñalados, en los ataques palestinos del último mes. En el mismo período las fuerzas israelíes mataron a tiros a 33 palestinos, 15 de ellos considerados agresores por los israelíes y los demás en enfrentamientos entre personas que arrojaban piedras y el ejército.

Muchos de los agresores palestinos provienen de Jerusalén oriental, el sector de la ciudad tomado por Israel en 1967 y que los palestinos reclaman como futura capital de su estado. Los ataques recientes han sido perpetrados por individuos sin vínculos con grupos milicianos.

En sus represalias, Israel ha tomado medidas inéditas como la instalación de retenes en los barrios árabes de Jerusalén. En uno de esos retenes, los hombres eran obligados a ponerse en fila y alzar sus camisas para mostrar que estaban desarmados antes de dejarlos pasar.

Israel impuso restricciones a los oficios religiosos musulmanes en la mezquita de Al-Aqsa, el tercer ligar santo islámico dentro de los muros de la Ciudad Vieja. Se prohibió la asistencia al santuario de hombres menores de 40 años y cientos de jóvenes extendieron sus mantas de oración en las calles que conducen a la Ciudad Vieja.

El santuario administrado por los musulmanes, que los judíos también veneran como lugar santo, ha sido el centro de las tensiones recientes. Líderes palestinos y musulmanes alegan que Israel intenta modificar disposiciones de larga data que prohíben a los judíos orar en el lugar, algo que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu niega. Sin embargo, miembros jerárquicos de la coalición gobernante han reclamado derechos de oración para los judíos en el lugar, donde se alzaban templos judíos en tiempos bíblicos.