Argentina Internacionales -  26 de octubre 2015 - 07:45hs

Scioli y Macri ante el desafío de buscar votos para un reñido balotaje en Argentina

Un brusco giro vivió Argentina el domingo cuando el conservador Mauricio Macri logró casi empatar al hasta ayer favorito Daniel Scioli, candidato de la mandataria peronista Cristina Kirchner, en una elección presidenciale que por primera vez se dirimirá por balotaje.

Con el 94,23% de los mesas escrutadas, Scioli obtenía 36,54% de los votos y Macri 34,64%.

El árbitro de la segunda vuelta del 22 de noviembre será el electorado de Sergio Massa, peronista disidente que quedó tercero, con 21,27%.

Scioli y Macri "intentarán seducir a esos votantes desde este lunes", afirmó el politólogo Rosendo Fraga, de la consultora Nueva Mayoría.

Macri, de 56 años, dio un batacazo que ni en su búnker se lo creían al quedar a menos de dos puntos del aspirante oficialista a quien todos atribuían una amplia ventaje, hasta el punto de que en entorno no se descartaba el triunfo en primera vuelta.

Ninguno de los candidatos logró sumar el 45% de los sufragios ni el 40% y una diferencia de diez puntos sobre su rival para ganar sin necesidad de segunda vuelta.

El próximo 22 de noviembre los 32 millones de electores inscritos en el padrón tendrán que volver a las urnas, para dirmir el duelo.

"Es una gran sorpresa ver a los candidatos cabeza a cabeza. El resultado es aún más sorprendente al no haber sido anticipados por los sondeos", estimó el sociólogo Gabriel Puricelli, del Laboratorio de Políticas Públicas.

Según el analista, casos como estos ocurren "frecuentemente cuando estamos ante un fin de ciclo, un cambio de época", agregó, en declaraciones a la AFP.

Una nueva era empieza en Argentina después de doce años de un Kirchner en el poder. Primero fue Néstor Kirchner (2003-2007) y luego su esposa Cristina Kirchner (2007-2015), impedida por la Constitución a un tercer mandato.

Para Puricelli, el golpe recibido por el oficialista Frente para la Victoria (FPV) es parte del desgaste natural "por el tiempo que han estado en el poder, es un factor universal que no tiene que ver con Argentina. Es el fin de un ciclo", remarcó.

"Lo que ha sucedido hoy cambió la política del país", dijo eufórico Macri (56 años), el empresario de derecha que es alcalde de Buenos Aires desde hace ocho años.

En el búnker de Scioli, en el estadio Luna Park de Buenos Aires, la fiesta se convirtió en desolación con militantes incrédulos que no vieron aparecer a su líder tras conocerse los resultados oficiales.

Otra gran sorpresa fue la elección a gobernador de la provincia de Buenos Aires -gobernada por Scioli desde 2007-, donde se imponía la candidata de la alianza de Macri, María Eugenia Vidal, por cinco puntos sobre el kirchnerista Aníbal Fernández, con más del 90% de los votos escrutados.

Esta provincia es del tamaño de Italia, y con sus casi 16 millones de habitantes cuenta con el 37% del padrón electoral del país.