Grupos de activistas se manifestaron cerca de la Embajada estadounidense en Manila en contra del acuerdo militar que permite a EEUU utilizar bases en Filipinas, un día después de que éste fuera avalado por el Tribunal Supremo del país asiático.
Alrededor de un centenar de manifestantes quemó banderas de EEUU, así como fotos del presidente estadounidense, Barack Obama, y de su homólogo filipino, Benigno Aquino, que firmaron el acuerdo de cooperación militar -de 10 años de duración- en abril de 2014.
Sin embargo, la Policía Antidisturbios impidió a los participantes llegar hasta la Embajada, donde se incrementaron las medidas de seguridad después del fallo del Supremo.
El pacto firmado entre EEUU y Filipinas, contra el que varios grupos nacionalistas filipinos presentaron recursos por considerarlo anticonstitucional, posibilita una mayor presencia de las fuerzas estadounidenses en la zona en un momento de gran tensión entre Manila y Pekín en el Mar de China Meridional.
El acuerdo autoriza a EEUU a construir infraestructuras en las bases filipinas, donde también podrán almacenar armas y material de defensa, estacionar vehículos, naves y aviones, y desplegar tropas y personal civil.
Hasta 1992, Washington tenía dos de sus bases militares en el extranjero más importantes en Filipinas, que fue colonia estadounidense de 1898 hasta 1946.
La decisión del tribunal filipino se produce en pleno conflicto territorial en el Mar de China Meridional que enfrenta principalmente a China con Filipinas, Vietnam, Brunéi, Malasia y Taiwán.
Pekín reclama prácticamente en su totalidad el Mar de China Meridional, un espacio que considera estratégico para garantizar la comunicación marítima entre el Índico y el Pacífico, salpicado por decenas de islas ricas en petróleo, gas y recursos marinos.
Con el pacto, Washington refuerza su presencia en la zona ante los avances de Pekín, que en los últimos años ha construido infraestructuras de uso militar en esta zona marítima, mientras que Filipinas aumenta su potencia militar, muy inferior a la de China.
Aunque Washington se ha declarado neutral en este conflicto, ha criticado abiertamente las actividades de Pekín en el Mar de China Meridional, y a finales de 2015 EEUU hizo pasar un destructor y aviones cerca de una de las islas donde China realiza obras.
FUENTE: EFE