La presidenta Michelle Bachelet admitió el viernes que la acusación contra su nuera por presuntos delitos tributarios la ha afectado profundamente, pero aseguró que ello no la desviará de su propósito de hacer de Chile un país más equitativo.
"Desde el corazón quiero decir que han sido tiempos difíciles para mí y para mí familia, muy dolorosos y que sin duda me han afectado profundamente", dijo Bachelet al borde de las lágrimas en un salón del palacio de gobierno, sin aceptar preguntas.
Pero agregó que la situación "no ha nublado ni por un minuto lo que son mis responsabilidades como presidenta de la república y como jefa de Estado".
La justicia chilena inició el viernes una investigación formal a su nuera Natalia Compagnon, casada con su hijo Sebastián Dávalos.
El proceso se desarrolla en un juzgado de garantía de Rancagua, 80 kilómetros al sur de Santiago.
La fiscalía acusó a Compagnon, a su socio y a otras 11 personas de "procedimientos dolosos encaminados a desfigurar" sus operaciones o "a burlar el impuesto" que debían pagar entre 2012 y 2014; presentar declaraciones tributarias "maliciosamente falsas" para rebajar impuestos y ocasionar perjuicio fiscal por 118 millones de pesos (unos 165.000 dólares) en sus declaraciones de impuesto a la renta entre 2013 y 2015.
El juez Luis Barría fijó un plazo de un año para que se investiguen los presuntos delitos durante el cual Compagnon no podrá salir del país, deberá presentarse una vez al mes en una estación de policía y no podrá comunicarse con el resto de los imputados, excepto su socio.
En noviembre de 2013 Compagnon, acompañada de Dávalos, solicitó un préstamo de 10 millones de dólares a un influyente empresario en plena campaña electoral de Bachelet. El crédito le fue otorgado al día siguiente de que su suegra ganara la elección en segunda vuelta en diciembre del mismo año.
Compagnon y su socio compraron terrenos agrícolas que luego vendieron en 15 millones de dólares. Las tierras subieron de precio por las gestiones ilegales de otros acusados para cambiar su uso y construir en ellas residencias y edificios.
Los restantes acusados suministraron o presentaron facturas falsas para rebajar impuestos y algunos obtuvieron ventajas indebidas dadas sus profesiones.
El escándalo estalló el 6 de febrero de 2015 cuando una revista publicó un reportaje sobre la especulación inmobiliaria. Bachelet estaba de vacaciones y al retornar a Santiago no se refirió al tema sino hasta el 23 de febrero, cuando afirmó que "no sabía nada".
El caso tuvo un fuerte impacto en la popularidad de la mandataria, de cuya caída no ha podido recuperarse.
Según el fiscal Luis Toledo, el hijo de Bachelet no será investigado judicialmente por tráfico de influencias porque al momento de pedir el préstamo no era funcionario público. Sí lo fue tres meses después.
Bachelet tenía programado estar a más de 4.000 kilómetros de distancia pero suspendió una actividad agendada con antelación y se quedó en Santiago.
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Eva Vergara está en Twitter como: https://twitter.com/evergaraap


