El primer ministro de Italia, Matteo Renzi, admitió hoy que cometió un error al "personificar demasiado" el referéndum sobre la reforma constitucional para modificar el Senado, a cuyo resultado ha vinculado su continuidad en la política.
"También yo me he equivocado a la hora de lanzar mensajes. Este referéndum no es mi referéndum (...) He cometido el error de personificar demasiado. Es necesario decir a los italianos que no es la reforma de una persona sino lo que necesita Italia", reconoció.
El primer ministro, en un acto en Castelfranco Emilia (norte) retransmitido por los medios locales, se refería así a la reforma constitucional con la que, entre otras cosas, pretende acabar con el bicameralismo perfecto al retirar al Senado la función legislativa.
Se trata de una de las reformas más importantes del Gobierno de Renzi, quien ha asegurado en varias ocasiones que, en el caso de que los ciudadanos la tumben en la consulta, se retirará de la política, una intención que muchos ponen en duda.
La oposición y una parte crítica de su formación, el Partido Demócrata (PD), han presentado el referéndum como un plebiscito sobre la gestión de Renzi, que llegó al Ejecutivo en febrero de 2014 al sustituir a Enrico Letta y sin pasar por unas elecciones.
El Tribunal Supremo validó ayer el medio millón de firmas necesarias para convocar el referéndum y ahora el Gobierno deberá decretar una fecha para su realización, que se estima que sea en el próximo mes de noviembre.
Con esta medida el primer ministro pretende hacer un país "más fácil" y gobernable, ya que la institución de los Ejecutivos depende en la actualidad de las dos cámaras, al igual que la elaboración de leyes, lo que muchas veces alarga el proceso.
El Senado se convertiría en una cámara de representación territorial, sus miembros pasarían de los 315 actuales a 100, elegidos en comicios regionales y que mantendrían la inmunidad.
Renzi destacó este martes que en caso de que el referéndum concluya a favor de la reforma, el Estado se ahorrará 500 millones de euros en sus presupuestos.
"Los 500 millones de euros ahorrados en costes derivados de la política, imaginad qué bello sería destinarlos a los fondos contra la pobreza o dárselos a nuestros ciudadanos que lo pasan mal", señaló Renzi ante los asistentes al acto.