Chile Internacionales -  16 de enero de 2017 - 15:02

Chile tratará entre 5.000 y 6.000 pacientes en 2017 con tratamientos de alto costo

La sanidad pública chilena tratará este año a entre 5.000 y 6.000 pacientes con medicamentos o dispositivos de alto costo, tras los 3.800 de 2016, gracias a la integración en el sistema de los llamados "problemas de salud", indicó hoy la ministra de Sanidad, Carmen Castillo.

Castillo, que acudió a París para participar mañana en una reunión de ministros de Sanidad de la OCDE, recordó, en una entrevista a Efe, que el pasado año ingresaron en el sistema público 11 "problemas de salud" y en lo que llevamos de 2017 se han añadido otros tres.

Eso es posible gracias a una ley que entró en vigor en 2015 para facilitar que los pacientes puedan beneficiarse de tratamientos a los que por su carestía tendrían que renunciar en muchos casos y que "ha sido muy bienvenida por la población".

Se trata, en particular, de "evitar la judiciarización" que se ha constatado en otros países, señaló.

Además, afirmó que lejos de incitar a la industria farmacéutica a aumentar los precios de sus productos, en realidad lo que ha ocurrido es que "hemos logrado más transparencia" y eso "ha permitido bajar los costos".

El dispositivo, para una población de 17 millones de personas en Chile, prevé un tope anual de gasto de 100.000 millones de pesos (unos 66 millones de dólares), aunque la ministra puntualizó que esas cifras se van a ir evaluando.

El desafío del creciente costo de tratamientos innovadores para los sistemas sanitarios es uno de los principales puntos mañana en la agenda de los ministros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Castillo, que es vicepresidenta de la reunión, señaló que "es una cuestión emergente para todos los países", y que uno de los objetivos de la cita es poner en común las experiencias de unos y otros.

Más allá de compartir lo que se hace en los diferentes países, la titular de Sanidad chilena se refirió a las iniciativas "para hacer compras conjuntas" de medicamentos, como una forma de negociar desde una posición de fuerza con la industria farmacéutica y poder conseguir que los precios bajen.

A ese respecto, recordó que Chile ya trabaja en compras conjuntas con organismos latinoamericanos, y se refirió en particular en la iniciativa llevada a cabo con Brasil para tratamientos contra la hepatitis C.